Crisis en Bolivia: largas filas para conseguir combustible frente a los bloqueos en las rutas
El país sudamericano vive una situación crítica tras una nuevas jornada de reclamos sociales. Hay filas de hasta 12 horas en las estaciones de servicio y el Ministerio de Salud confirmó el fallecimiento de un menor en una ambulancia varada.
La crisis política y social en Bolivia se profundiza con jornada de fuertes reclamos al gobierno del presidente, Rodrigo Paz. Este sábado, la capital boliviana y otros puntos del país amanecieron con kilómetros de filas en las estaciones de servicio, escasez crítica de combustibles por los bloqueos de rutas y descontento de gran parte de la población.
El conflicto ya se cobró cuatro vidas. La última víctima fatal es un niño de 12 años que era trasladado de urgencia en una ambulancia desde Llallagua (Potosí). Por los piquetes en las rutas, el vehículo sanitario no pudo avanzar y debió desviar su rumbo hacia Oruro, trayecto en el cual el menor falleció.
Ante esto, el Ministerio de Salud boliviano emitió un comunicado exigiendo de forma urgente la apertura de corredores humanitarios y remarcó que "la vida está por encima de cualquier conflicto".
Desabastecimiento y crisis
El desabastecimiento obligó a miles de ciudadanos a pasar la noche a la intemperie. Los camiones cisterna no pueden ingresar a las plantas de distribución de La Paz, lo que redujo drásticamente la oferta y forzó un racionamiento estricto en las bocas de expendio.
A la falta de stock se suman denuncias por la entrega de combustible adulterado que destruye los motores.
El sistema sanitario civil se encuentra al borde del colapso debido al aislamiento que sufren las principales ciudades. Los centros médicos comenzaron a activar protocolos de contingencia ante la falta de insumos médicos básicos y dificultades para el traslado de pacientes.
El panorama sigue siendo de extrema incertidumbre, con una conflictividad social en ascenso y un gobierno acorralado por la falta de soluciones operativas.

