El Gobierno de Lula exigió que el embajador argentino en Brasil se vaya del país
Se trata de una decisión que encrudeció el conflicto entre ambos países tras los agravios pronunciados por el presidente Javier Milei contra su par de Brasil, Lula Da Silva.
La relación bilateral entre Argentina y Brasil tuvo un impactante giro luego de que el gobierno de Lula Da Silva solicite que el embajador argentino Daniel Raimondi abandone el país tras varios días de tensión diplomática.
Esta decisión se suma a la decisión de rebajar el vínculo a "encargados de negocios", el mínimo cargo jerárquico posible, y a la retirada del embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, quien de momento no regresará al país.
Se estima que Raimondi regrese a Buenos Aires en los próximos días como consecuencia de esta ruptura de vínculos; sin embargo, desde Argentina no brindaron detalles sobre lo que ocurrirá con los diplomáticos.
La medida implementada por el Gobierno de Brasil no implica una expulsión directa del funcionario ni será declarado persona non grata en tierras brasileñas, aunque da un fuerte mensaje de cómo se encuentra el vínculo entre ambos países.
El origen de este conflicto fueron los agravios del presidente Javier Milei contra su par Lula Da Silva, a quien calificó como "presidiario" y "ladrón" en una visita a Brasil para apoyar al candidato de ultraderecha Flavio Bolsonaro, dichos que se replicaron en más de tres oportunidades cuando regresó al país.
Dentro de un contexto político fuertemente polarizado y con la cercanía de las elecciones en Brasil, la decisión del Gobierno de Lula busca apelar al nacionalismo de su pueblo con la marca "Brasil es de los brasileños".

