Irán atacó un buque en el estrecho de Ormuz y cerró la zona "hasta nuevo aviso"
El cuerpo armado iraní señaló que un buque puso en peligro la seguridad marítima del estrecho de Ormuz, por lo que advirtieron que no permitirán el paso de embarcaciones mientras continúe la interferencia de Estados Unidos en dicha zona.
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el ataque a una "segunda embarcación infractora" en el estratégico paso del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de petróleo.
Según informó la radiodifusora estatal iraní IRIB, la decisión se tomó luego de que varias embarcaciones hicieran caso omiso a las advertencias de transitar exclusivamente por un corredor autorizado, lo que fue interpretado como una amenaza a la seguridad de la zona.
Tras este episodio, el cuerpo militar iraní anunció que el canal permanecerá cerrado "hasta nuevo aviso".
Irán atacó un buque en el estrecho de Ormuz y no permitirá el paso de embarcaciones en el canal
De acuerdo a fuentes oficiales, la armada de la Guardia Revolucionaria detuvo un buque bajo la acusación de poner en riesgo la seguridad marítima. Antes de concretar la aprehensión, las fuerzas iraníes realizaron disparos de advertencia para obligar a la embarcación a detener su marcha.
Hasta el momento, el régimen iraní mantiene en reserva la identidad del buque, su bandera y el estado de su tripulación.
Las autoridades de Teherán fueron contundentes al señalar que no permitirán la circulación de embarcaciones mientras persista lo que consideran una interferencia por parte de Estados Unidos en la región. La medida, indicaron, se mantendrá vigente de manera indefinida hasta que cambien las condiciones en el estrecho.
En ese marco, el comunicado oficial incluyó una advertencia directa hacia Washington: cualquier acción hostil por parte de las fuerzas estadounidenses será respondida con firmeza, incluyendo posibles ataques a bases militares en la región.
La respuesta de Estados Unidos tras el ataque al primer buque
El anuncio del nuevo ataque se produjo en paralelo a una fuerte reacción de Estados Unidos. El Comando Central (Centcom) llevó adelante su tercera ofensiva en la semana, con bombardeos sobre unos 140 objetivos militares iraníes.
La operación buscó reducir la capacidad del régimen de llevar adelante acciones contra el comercio marítimo internacional. Esta respuesta se originó tras el ataque previo a un buque portacontenedores con bandera de Chipre.
En ese primer incidente, la embarcación sufrió un incendio de gran magnitud en su sala de máquinas luego de ser alcanzada por fuerzas iraníes. El barco quedó a la deriva y se reportó la desaparición de uno de sus tripulantes.
Tras la contraofensiva estadounidense, se registraron fuertes explosiones en distintas regiones de Irán, incluyendo la provincia costera de Bushehr

