Irán cruzó a Trump por el estrecho de Ormuz y lanzó una fuerte advertencia: "No se conquista con un tuit"
Teherán rechazó la posibilidad de que la estratégica marítima de la región pase a manos estadounidenses y aseguró que continuará imponiendo el bloqueo mientras Washington no acepte sus condiciones
La tensión entre Irán y Estados Unidos sumó un nuevo capítulo este sábado 15 de agosto, luego de que Teherán rechazara las afirmaciones de Donald Trump sobre el dominio estadounidense sobre el estrecho de Ormuz.
Desde el gobierno iraní aseguraron que la estratégica vía marítima continúa bajo su autoridad y cuestionaron duramente al mandatario norteamericano, al señalar que el control de la zona no puede conseguirse mediante amenazas, publicaciones en X (ex Twitter) ni demostraciones de fuerza.
Irán respondió a Donald Trump por el estrecho de Ormuz
El encargado de responder a las declaraciones fue el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien rechazó la posibilidad de que Washington pueda apropiarse del estratégico paso marítimo.
"Ormuz no puede ser tomado mediante un post en X o un portaaviones", sostuvo el funcionario, quien además aseguró que tampoco puede conquistarse mediante "una orden o un discurso electoral".
Las declaraciones se conocieron después de que Trump redoblara su discurso durante un acto político en Nueva York. Allí aseguró que Irán está siendo "derrotado" y afirmó que "muy pronto" podría declarar al estrecho como parte del territorio estadounidense.
Sin embargo, desde Teherán insisten en que la República Islámica mantiene el control y la gestión del paso marítimo. De hecho, días atrás, Hossein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, también había contradicho públicamente al mandatario estadounidense y reivindicado la autoridad iraní en la zona.
El funcionario también elevó el tono contra Washington y aseguró que "Irán no teme las amenazas ni se acobarda ante las demostraciones de poder", al tiempo que instó a Estados Unidos a aceptar lo que calificó como una derrota frente a la República Islámica.
La disputa se desarrolla en medio de un fuerte despliegue militar. Estados Unidos mantiene un bloqueo naval alrededor de los puertos iraníes, mientras que el tránsito comercial por Ormuz se redujo drásticamente desde el inicio de la actual escalada bélica.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos más importantes para la economía internacional. La ruta conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una salida fundamental para las exportaciones energéticas de varios países de Medio Oriente.
Antes del actual conflicto, por allí circulaba aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada puede tener consecuencias directas sobre los precios internacionales del crudo, los combustibles y otras actividades económicas.
La circulación se encuentra actualmente muy restringida. Según los últimos reportes, el tráfico de buques cayó alrededor de un 90% respecto de los niveles previos a la guerra, una situación que refleja el impacto de la disputa entre Washington y Teherán sobre el transporte marítimo.
Para dimensionar el alcance del operativo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que, hasta el 14 de agosto, sus fuerzas habían redireccionado 62 embarcaciones comerciales. Las cifras reflejan la magnitud del despliegue estadounidense en la región, en medio de una creciente disputa-
Mientras tanto Trump sostiene que Estados Unidos domina la zona e Irán mantiene exactamente la posición contraria y utiliza el control del paso como una de sus principales herramientas de presión.
Así, Ormuz vuelve a ubicarse en el centro de la confrontación, con consecuencias que trascienden a ambos países y mantienen en alerta a los mercados energéticos internacionales.

