POSTURA

Netanyahu rechazó el plan de Trump para Gaza y exigió el desarme total de Hamás

El primer ministro israelí condicionó el retiro de sus tropas al desarme total de Hamás y agudizó la tensión diplomática

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu rechazó este domingo el documento de 15 puntos respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump para la Franja de Gaza, al advertir que las fuerzas militares no abandonarán el territorio palestino sin garantías previas.

Durante una reunión de gabinete, el mandatario fijó la postura oficial de su administración y remarcó: "Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamás esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos"

La tajante declaración marcó una nueva fase de tensión en torno a las condiciones del entendimiento internacional destinado a la región.

El texto en cuestión constituye la última etapa del alto el fuego impulsado por Estados Unidos y anunciado en octubre, el cual redujo pero no puso fin a las operaciones militares israelíes en Gaza

El esquema contemplaba que el grupo terrorista palestino Hamás entregara su armamento a una incipiente autoridad palestina encargada de gobernar la zona, mientras Israel comenzaba a retirar sus fuerzas de manera paralela. 

Sin embargo, la administración israelí rechazó tajantemente ese mecanismo de simultaneidad y exigió además la destrucción total del equipamiento bélico.

La Junta de Paz estadounidense revisa la secuencia del acuerdo

Tras mantener un encuentro con Benjamin Netanyahu la semana pasada, la Junta de Paz de la gestión de Donald Trump, organismo encargado de implementar el acuerdo, dio marcha atrás en su postura inicial. 

En respuesta a los planteos de Tel Aviv, la comitiva estadounidense afirmó que Israel solo tendría que retirarse una vez que se produjera un desarme "completo" por parte de las milicias palestinas.

Este ajuste técnico busca tender un puente diplomático ante los reparos del gobierno israelí. No obstante, el desacuerdo sobre los plazos y la destrucción de las armas mantiene congelada la transición hacia una nueva fase del conflicto armante en Oriente Medio.

Presiones de la extrema derecha e incertidumbre política interna

De manera paralela, Benjamin Netanyahu se encuentra inmerso en una reñida carrera política por mantenerse en el poder. En medio de este escenario, el jefe de Gobierno recibió severas presiones por parte de sus aliados de extrema derecha dentro de la coalición de gobierno.

Dichos sectores le exigieron convocar a una nueva votación en el gabinete para dar por finalizado de forma definitiva el plan de paz para Gaza. La postura inflexible adoptada por el mandatario responde tanto a prioridades de seguridad nacional como a la necesidad de contener las fricciones internas dentro de su propio espacio político. 

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