La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, instó a las partes afganas a detener la expansión de las hostilidades a las ciudades para evitar que la cifra de víctimas civiles vaya en aumento.

"Las partes en conflicto deben dejar de pelear para evitar más derramamiento de sangre​​​. Los talibanes deben cesar sus operaciones militares en las ciudades. A menos que todas las partes regresen a la mesa de negociaciones y lleguen a un arreglo pacífico, la situación que ya es atroz para tantos afganos empeorará mucho", advirtió Bachelet

Desde el 9 de julio pasado, según Bachelet, se documentaron al menos 183 civiles muertos y 1.181 heridos en cuatro ciudades afganas ‒Lashkar Gah, Kandahar, Herat y Kunduz‒ y las cifras reales podrían ser mucho más altas.

La Alta Comisionada urgió a los miembros de la comunidad internacional a "utilizar cualquier influencia que tengan para lograr una desescalada y  revitalizar los procesos de paz".

Bachelet hizo este llamado mientras los talibanes continúan su ofensiva contra las capitales de varias provincias afganas.

El primer centro administrativo que cayó en manos de los muyahidines, el 6 de agosto, fue Zaranj, capital de la provincia de Nimruz (suroeste). El 8 de agosto, los talibanes se atribuyeron la conquista de Kunduz y Sar-e Pul, capitales de las provincias homónimas situadas en el norte, así como de la ciudad de Taloqan, capital de la provincia de Takhar (noreste). El 9 de agosto se supo que los rebeldes lanzaron una ofensiva contra Mazar-e Sharif, capital de la provincia de Balkh (norte) limítrofe con Uzbekistán, y que se hicieron con el control de varias áreas de Aibak, capital de la provincia de Samangán (noroeste).

El conflicto armado en Afganistán causó la muerte de 1.659 y dejó heridos a otros 3.524 en los primeros seis meses de 2021, según la Misión de Asistencia de la ONU en este país (Unama, por sus siglas en inglés). El número de víctimas aumentó en un 47 por ciento en relación con el primer semestre de 2020, revirtiendo la tendencia a la baja de los últimos cuatro años.

El movimiento talibán, que se hace llamar hoy Emirato Islámico de Afganistán (EIA), está incluido en la lista de organizaciones proscritas en Rusia por terroristas.

Fuente: Sputnik