Las medidas punitivas que los países occidentales imponen a Bielorrusia crean ciertas dificultades pero no consiguen los objetivos esperados, sostuvo Alexéi Avdonin, experto del Instituto Bielorruso de Estudios Estratégicos.

El lunes, el Gobierno de Washington incluyó en su lista negra a más de 40 ciudadanos e instituciones de Bielorrusia al cumplirse un año de las elecciones presidenciales en las que Alexandr Lukashenko renovó su mandato al lograr, según los resultados oficiales, una mayoría abrumadora para un nuevo periodo de cinco años​​​. Estados Unidos y los países de su órbita no reconocieron los comicios.

"A lo largo del último año estamos viendo claramente que las sanciones crean ciertas dificultades, pero no llevan a los resultados que nuestros oponentes quisieran alcanzar", dijo Avdonin a Sputnik.

La meta de los países occidentales, aclaró, es devastar la economía bielorrusa y atacar sus finanzas.

Para los estrategas políticos occidentales, consignó el experto, las sanciones permiten frenar el crecimiento económico de Bielorrusia y formar una matriz de opinión supuestamente negativa sobre las autoridades.

Según Avdonin, los bielorrusos no están solos en la lucha contra las sanciones de los países occidentales ya que cuentan con el apoyo de sus aliados y naciones amigas que contribuyen a atenuar el impacto negativo de esa medidas en los procesos económicos y financieros.

El experto sostuvo que Estados Unidos y los países de su órbita incrementarán el bloqueo contra Bielorrusia.

Las veintisiete naciones de la Unión Europea, Canadá y Reino Unido vienen también imponiendo sanciones unilaterales de forma gradual contra las autoridades de Minsk, empresarios y compañías de ese país.

Fuente: Sputnik