La policía brasileña detuvo al presunto asesino Lázaro Barbosa, después de 20 días de intensas búsquedas, según anunció la mañana de este lunes en sus redes sociales el gobernador del estado de Goiás (centro-oeste), Ronaldo Caiado.

"Era cuestión de tiempo que nuestra policía, la más preparada del país, capturase al asesino Lázaro Barbosa; felicidades a nuestras fuerzas de seguridad, son motivo de orgullo para nuestra gente", afirmó en Twitter, y añadió: "Goiás no es una Disneylandia de bandidos"​​​.

Condenado por asesinatos y violaciones, Barbosa, de 32 años, estaba siendo buscado por el interior de Goiás por una macroperación en la que participaron más de 270 policías, y que mantuvo en vilo a todo el país.

El gobernador no dio detalles sobre la detención, únicamente especificó que se produjo en la región de Cocalzinho.

Las búsquedas empezaron el 9 de junio, después de una masacre perpetrada en el Distrito Federal; Barbosa es sospechoso de haber invadido una casa y asesinado a los cuatro miembros de una familia.

Después, emprendió una huida de 80 kilómetros en carro hasta la región de Cocalzinho, donde permaneció durante días burlando a la policía.

En todo este tiempo, el sospechoso robó en otras 11 casas y secuestró a varias personas, protagonizó varios tiroteos e hirió a vecinos, dos agentes de la Policía Militar y un oficial de la Fuerza Aérea Brasileña.

Mientras, la policía movilizaba un amplio dispositivo, con drones y perros rastreadores, pero el fugitivo conseguía esconderse durmiendo en madrigueras, copas de los árboles y transitando por el curso de los ríos durante la noche.

La persecución a Barbosa, muy amplificada por la prensa local, se convirtió en un asunto prácticamente de Estado, y el Gobierno llegó a plantearse el envío de la Fuerza Nacional para reforzar las búsquedas.

Fuente: Sputnik