Moscú nunca ha cerrado la puerta al diálogo, pero actuará partiendo de los pasos reales que dé Washington en relación al gasoducto Nord Stream 2, comentó la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, al analizar la designación del enviado especial de EEUU para la referida infraestructura.

El portal Axios, apeló a fuentes propias e informó que el presidente Joe Biden nombró a su exasesor y exenviado especial del Departamento de Estado para asuntos energéticos Amos Hochstein como enviado especial para las cuestiones del gasoducto Nord Stream 2​​​.

"Hubo muchas declaraciones e intenciones que, lamentablemente, no rebasaban los marcos declarativos. Por eso actuaremos partiendo de los pasos prácticos que dé la parte estadounidense. Mantenemos contactos y nunca hemos cerrado la puerta para el diálogo. Sí, damos respuesta a las acciones inamistosas que emprende EEUU contra nuestro país, pero siempre respondemos de modo constructivo a los pasos constructivos. De ahí que actuaremos partiendo de las realidades", dijo la diplomática al canal Soloviov Live de Youtube.

Alemania y Estados Unidos publicaron hace poco una declaración conjunta sobre las medidas de apoyo a Ucrania, la seguridad energética europea y la cooperación ante el cambio climático. Declararon, en particular, que responde a los intereses de Ucrania y Europa que el trasiego del gas ruso continúe a través de Ucrania después de 2024; que Berlín se compromete a usar todas las palancas disponibles para conseguir la prórroga por 10 años del acuerdo de tránsito de gas firmado entre Ucrania y Rusia.

Alemania se comprometió a asignar su enviado especial con el fin de que las negociaciones sobre este tema empiecen el 1 de septiembre de 2021 a más tardar, así como a insistir en sancionar a Rusia si decide usar la energía como un "arma" contra los países europeos.

El Nord Stream 2 es un proyecto conjunto de la compañía energética rusa Gazprom y cinco socios europeos. Por este gasoducto se planea transportar hasta 55.000 millones de metros cúbicos de gas natural por año desde Rusia a Alemania, pasando por el mar Báltico.

Se opusieron al nuevo gasoducto EEUU, que busca vender a Europa el gas natural licuado de sus yacimientos de esquisto, así como Ucrania y varios países europeos como Polonia, Letonia y Lituania.

Las obras del proyecto fueron suspendidas en diciembre de 2019, después de que Estados Unidos amenazara con sanciones a la empresa suiza Allseas que realizaba el tendido. A mediados de enero de 2021, una compañía rusa retomó la construcción del gasoducto terminando el tendido del primer ramal.

Moscú instó en numerosas ocasiones a dejar de politizar este proyecto comercial, señalando que será de provecho tanto para Rusia como para la Unión Europea. También señaló que el convenio sobre el trasiego de gas vía Ucrania seguirá vigente durante todo el plazo acordado y que Moscú tampoco planea renunciar al tránsito de gas a través de Ucrania cuando deje de regir.

Fuente: Sputnik