Jubilada ganó $126.000 millones y fue a cobrar a la agencia de Quiniela, pero no pudo por un "cambio de reglas"
Tiene 83 años, compró su boleto mediante una plataforma digital, acertó todos los números y no la dejaron cobrarlo cuando fue a la agencia de Quiniela.
Lo que parecía ser un increíble golpe de suerte capaz de cambiarle la vida terminó convirtiéndose en una extensa disputa contra las autoridades de la lotería.
Una mujer de 83 años acertó todos los números de un sorteo y se preparaba para recibir una verdadera fortuna, pero el desembolso quedó paralizado.
El conflicto surgió por una modificación de las reglas de juego y la decisión puso bajo la lupa la forma en la que había adquirido el boleto. La jubilada tuvo que recurrir a la Justicia para intentar acceder al dinero.
Ganó la Lotería y un cambio de reglas frenó el premio
La historia comenzó cuando la mujer decidió participar en el sorteo de Texas Lottery. En lugar de comprar el boleto personalmente en un punto de venta, recurrió a Jackpocket, un servicio que permitía encargar participaciones de lotería a través de internet.
Finalmente, la combinación elegida resultó ser la ganadora y se convirtió en ganadora de 83,5 millones de dólares. Sin embargo, lo que debía convertirse en una celebración rápidamente dio paso a un conflicto administrativo.
Días después del sorteo, la Texas Lottery Commission anunció que dejaría de permitir los servicios de courier o intermediarios utilizados para adquirir boletos de forma remota. La medida modificó la postura que el organismo había mantenido hasta ese momento respecto de estas plataformas.
El problema fue que la decisión apareció después de que el boleto ganador ya hubiese sido comprado y sorteado. El pago quedó entonces bajo revisión mientras las autoridades analizaban la legalidad de las operaciones realizadas mediante este tipo de servicios.
Frente a la falta de respuestas y sin poder acceder al dinero, la mujer inició una demanda judicial. Su planteo apunta a que el boleto fue adquirido cuando el mecanismo utilizado todavía funcionaba y antes de que las autoridades cambiaran su criterio respecto de estas aplicaciones.
La defensa sostiene, en consecuencia, que una modificación posterior no debería utilizarse para invalidar una participación que era considerada válida al momento del sorteo. Ese punto se convirtió en uno de los ejes centrales de la batalla legal.
El caso también generó controversia porque la protagonista tiene 83 años y continúa esperando una resolución que determine si finalmente podrá cobrar la fortuna.
Por el momento, el millonario premio permanece en disputa y será la Justicia la que deberá resolver si las nuevas restricciones pueden afectar un boleto adquirido previamente o si la jubilada tiene derecho a recibir la totalidad del dinero ganado.

