Si la historia de la familia que protagonizará las próximas líneas hubiera ocurrido en otro momento, hubiera sido un verdadero escándalo. Eran claramente otros tiempos y otros modos. El qué dirán y las comidillas en el barrio casi que lo eran todo.

No sólo había que portarse bien, sino que también resultaba importante mostrarse impoluto y sin un atisbo de mancha que ensuciara el tan mentado prestigio frente al resto de la sociedad. Si había alguna basura, se escondía, tomando la frase con la que se cerró la columna anterior.

El hombre era el macho de la casa y la mujer acompañaba, generalmente, desde el silencio. Los hijos obedecían también sin abrir mucho la boca y el mayor de los herederos, siempre que fuera hombre, generalmente seguía el mandato paterno.

Por suerte, esas viejas costumbres quedaron atrás y el relato a continuación está situado en la actualidad. ¡Sino, qué escandalera hubiera sido! Vamos a comenzar, como se debe, describiendo a los personajes principales. Y, para no herir susceptibilidades, será del más grande al más chico, tomando en cuenta las edades.

Mamá era la más experimentada de la familia. Juntada nuevamente después de enviudar, había estado al frente de la empresa por ocho años y luego había decidido ocupar cargos menores, con todo lo que eso implicaba para alguien que estaba acostumbrada a ser la voz cantante en la toma de decisiones.

Liderando el barco, fue ganando prestigio como una gran oradora y su gente rápidamente la subió a un pedestal del que nunca la bajaría. Podía hablar durante horas, elegía a sus enemigos con cuidado y no dudaba en levantar el tono, o incluso que eso implicara que se le escapara algún insulto si la ocasión lo ameritaba.

Papá, en tanto, conocía a mamá de la época en la que ella estaba casada, pero la relación en ese momento era de jefa a empleado, con ciertos galones, pero empleado al fin. Por eso, el día en el que ella lo encaró para contarle cuáles eran sus intenciones, no sólo se mostró gratamente sorprendido por la propuesta de mostrarse frente al mundo como una pareja con él al frente, sino que la aceptó sin dudarlo.

Fanático del rock nacional y guitarrista amateur, tenía entre sus amigos a muchos de los pioneros de nuestro rock e incluso había llegado a grabar una canción profesionalmente con una banda nacida en Mar del Plata que se caracterizaba por sus bellas armonías vocales.

Los hijos eran dos mundos distintos. El hecho de que habían sido criados en distintos entornos ayudaba a marcar esas diferencias y hacía de esta familia ensamblada una bomba a punto de estallar. La competencia entre uno y otro era evidente, por más que en público los mostraran sentaditos en la misma mesa, a la hora de hablar, cada uno en algún momento se salía del libreto y metía bocadillo propio.

El mayor era hijo de papá. En realidad no era hijo directo de papá, pero las vueltas de la vida lo habían puesto en ese rol (y no es cuestión de estar explicando tanto porque se pierde la magia). Alumno aplicado, se caracterizaba siempre por tratar de evitar las confrontaciones.

Por más que sus amigos lo hostigaran para que se revelara ante el mandato paterno, se la jugara e hiciera la suya, él siempre se mantenía firme en su mesura. Estaba al frente del sector de la firma familiar más opulento, una zona que cada tanto era mirada con recelo por el resto, pero que como casi que funcionaba sola, la dejaban estar. 

Y por último, pero no menos importante en esta historia, estaba el hijo menor. Más parecido a mamá en cuento a lo confrontativo, al igual que su hermano también había sido un estudiante ejemplar en todos los niveles educativos, con tésis y trabajos que se ganaron el aplauso de sus profesores.

Las chicas morían por él y después de haber pasado por un trascendental rol administrativo en la empresa, tenía ahora a su cargo la gestión del área más importante en cantidad de empleados y dimensión, pero que no siempre le iba bien en cuento a números.

(Pausa para un refrigerio). 

Pasada la presentación, comienza ahora sí la historia en cuestión. Un buen día, el hijo menor tuvo problemas en su sector. Los trabajadores de seguridad le hicieron un reclamo salarial que revolucionó a toda la planta por la forma, el rol que ocupaban y la duración. 

Papá salió a defenderlo a viva voz y hasta su hermano mayor habló de la necesidad de ser coherentes en la forma de manifestarse, evitando todo tiempo de violencia. Pero algo pasó y la aparentemente perfecta estabilidad familiar, y de la empresa, quedó colgando de un hilo.  

La versión de papá 

El hijo menor tenía un problema real que había que resolver, al hijo mayor se le habían otorgado anteriormente fondos de más y lo más justo era reacomodar las partidas para resolver el aquí y ahora y de paso, darle una señal a la familia y a la empresa.

La versión del hijo mayor

Le quitaron injustamente plata sin avisarle con suficiente antelación y lo dejaron ahora a él con un problema frente a su gente, por lo que duda entre romper con todo (como lo atosigan sus amigos) o mantener el vínculo que tanto había costado conseguir.

La versión del hijo menor

Más allá del problema puntual que ahora podrá afrontar, la reasignación de los fondos repara una injusticia histórica.

La versión de mamá

Es la que menos se conoce, al menos públicamente, pero siempre se supo que el menor era su preferido, por lo que se descuenta su visto bueno a la decesión paternal e incluso hay quienes consideran que en realidad fue una idea suya.

(Pausa para otro refrigerio).

¿Cómo terminará la historia? En tiempo de ficciones tan parecidas a la vida misma, es todo un misterio. Si quien escribe estas palabras fuera también el guionista de ese relato, elegiría que haya paz pese a las diferencias, así de sencillo. ¿Por qué? Porque detrás del destino de esos cuatro personajes está también el devenir de muchas personas. "Al final, lo primero es la familia", decían en La familia Benvenuto. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Por N.K. 

Ver más productos

Descubrí estas tendencias imperdibles

Descubrí estas tendencias imperdibles

La intimidad de Néstor Kirchner

La intimidad de Néstor Kirchner

Día de la Madre: ideas y regalos

Día de la Madre: ideas y regalos

Día de la madre: ¿buscás regalo?

Día de la madre: ¿buscás regalo?

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Cómo hacer guita

Cómo hacer guita

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Ver más productos