María Julia Alsogaray, un ícono de la década de los noventa.

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María Julia Alsogaray pasó a la historia como la dirigente del menemismo con mayor cantidad de procesos judiciales en su contra. Cosechó cuatro condenas y tenía varias causas pendientes con la Justicia. Su imagen quedará atada a su calvario por los Tribunales de Comodoro Py. A la corrupción de las privatizaciones. Al enriquecimiento ilícito.

Por la misma senda transitan hoy ex funcionarios de otro gobierno, el kirchnerista. A la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner también la aquejan los males de una empresa hotelera. Parecido al petit hotel de María Julia, rematado para devolverle al menos parte de la plata que le robó a la gente.

Con el temor de convertirse en el María Julia de la década del 2000, en pocos días comenzará uno de los juicios orales que deberá enfrentar Julio De Vido: el de la tragedia de Once. Apenas un casillero de su largo recorrido judicial. A Alsogaray se la recordará asociada con la frivolidad del menemismo, del “deme dos” y de la “pizza y champán”.

Con la foto del tapado de piel. También, con una serie de frases inolvidables. Mejor dicho, que no deben ser olvidadas. Desde la premonición de “si este proyecto político (el menemismo) fracasa, se perderán dos generaciones” a su estar “enamorada de las privatizaciones”. También, por supuesto, con la promesa de “nadar en el Riachuelo”.

Que en el mismo cargo se encuentre actualmente Sergio Bergman es casi una ironía del destino. El religioso puede no haber posado en pieles, pero tiene sus propios palmares, como haber recomendado “rezar” ante una catástrofe natural. Su viaje de shopping a Chile y su disfraz de planta casi que son anécdotas.

Alsogaray formará parte de esa legión de funcionarios nacionales que utilizaron el Estado como una herramienta para hacerse ricos. Muchos siguieron ese mismo rumbo, económico, político y finalmente judicial. Otros todavía tienen el amparo de ser gobierno, un paraguas nada despreciable ante los tribunales. María Julia Alsogaray ya pasó a la historia. Lo que representa está más vivo que nunca.