Si hay algo que logra el fútbol es terminar con la grieta. Cuando los dirigentes intentan ocupar un lugar para conducir una institución, no se fijan en los colores partidarios ni en las ideologías. Allí, lo que importa, es gobernar y pensar en sacar los mejores resultados en un campo de juego.

Hay excepciones, pero no muchas. El próximo 4 de diciembre se votará en River. Rodolfo D'Onofrio deja el cargo de presidente y no puede volver a presentarse ya que cumple, ese día, su final del segundo mandato. Se postula por el oficialismo el banquero Jorge Brito, acompañado por Matìas Patanian e Ignacio Villarroel.

La lista del oficialismo tiene una composición de varios colores. El candidato a vice segundo es un hombre del Pro y hasta tuvo un cruce con el ex primer mandatario Mauricio Macri por cuestiones vinculadas al fútbol. La candidata a primera vocal es Clara D'Onofrio, hija del actual presidente y con una simpatía hacia el larretismo. Quien también integra la larga lista es Agustín Forchieri, el  vicepreisdente primero de la Legislatura porteña y hombre de estrecha relación con Horacio Rodríguez Larreta, aunque también amigo de Macri.

Pero no todo se centra en Juntos, ya que en la lista que lidera Brito se encuentra un férreo defensor de kirchnerismo, Ignacio Saavedra. Es amigo de Máximo Kirchner y el dueño del Centro Cultural C en la Ciudad de Buenos Aires. Es allí donde se realizó el acto central para festejar el triunfo de Alberto Fernández en 2019.

Sin embargo, el albertismo también estará presente, ya que como candidato a vocal se postula Juan Albistur, el hijo de Pepe Albistur, el publicista amigo del jefe de Estado nacional y ex secretario de medios durante la gestión de Néstor Kirchner. En tanto, entre los candidatos a vocales suplentes se encuentra Valentín Díaz Guillgan, el ex subsecretario de la Presidencia de la Nación cuando Macri era el primer mandatario del país. Guilligan debió renunciar por un escándalo por no haber declarado una cuenta en Andorra.

Pero River no es el único caso, ya que cuando se realizaron las elecciones en Boca, Jorge Amor Ameal, un peronista, cerró acuerdos con Mario Pergolini y Juan Roman Riquelme, de buena relación con Sergio Massa. Mientras en el terreno nacional las divisiones o grietas cada vez son más notorias, en el mundo de los clubes y la pelota, lo importante es llegar al poder. Y las alianzas no tienen color y muchas veces, la ideología política queda al margen.