No será un año tranquilo en la vida política de Boca. Este 2022 tendrá un nuevo y más virulento round entre dos glorias del club. Los protagonistas serán el actual vicepresidente de Boca, Juan Román Riquelme y quien se alejara de la institución y del fútbol hace seis meses, Carlos Tevez

Los dos representan diferentes posturas de la política xeneize, pero también dos modos de ver la realidad de la sociedad argentina. Sin embargo, detrás de las caras de ambos, se esconden otros protagonistas. Riquelme no sólo tendrá que atender las cuestiones futbolísticas del club, sino que ya comenzó a activarse como dirigentes un dirigente más.

El martes pasado fue por primera vez a la reunión de la Liga Profesional de Fútbol, lugar donde se debate si hay que "despedir" a Marcelo Tinelli como presidente del organismo.  Ya es sabido que el animador y Román no tienen un buen vínculo hace varios años. Es más, el vice de Boca hace tiempo que desliza que el hombre fuerte de San Lorenzo intenta de manera permanente perjudicar a Boca.

Riquelme sabe que 2023 puede ser su año como candidato a presidente de la entidad. El primer mandatario actual Jorge Amor Ameal ya avisó que termina su mandato y se corre. Detrás del "Topo Gigio" hay un fuerte respaldo de un sector del peronismo bonaerense, sobre todo de sectores del Frente Renovador de zona norte. Sin embargo, puede sumar a algunos refrentes del Frente de Todos, que en las elecciones pasadas apoyaron a Ameal.

No será fácil para Riquelme, ya que deberá comprender que lo que suceda en el campo de juego, se reflejará en las urnas. "De acá no me voy a ir nunca" dijo Riquelme hace unos días.  Más allá de su voluntad, el escenario no será sencillo, ya que tendrá como contrincante al "Apache". El ex futbolista ya se sabe que cuenta con el respaldo de Mauricio Macri y de Daniel Angelici. Ambos lo postulan para ser dirigente en el corto plazo. Tevez lo entendió y se anotó hace una semana para realizar un curso intensivo de coaching y liderazgo.

Además, terminó su primer año de entrenador. "Si decido dar el paso para ser dirigente no voy a ser ni Macri ni Angelici, voy a ser Tevez", aclaró.  Más allá de su determinación, la pelea que viene tiene a dos rivales de peso, Riquelme y Tevez. Un escenario impensado hace años, cuando los dos brillaban en el cesped y se abrazaban para festejar una conquista. Esto es otra cosa. .