Hace una semana prometimos abordar la carente “noción de equipo”, que adolece el país, según algunos escépticos desde 1810 a la fecha. Sucede que la realidad supera la ficción. Si de fútbol se trata, ese sufrido niño-adulto que nos deleita con su magia, llamado Lionel Messi, frotó la lámpara, convirtió tres goles y reservó estadía en el Mundial de Rusia.

Ya en los camarines del estadio ecuatoriano, gambeteó a dirigentes que pretendían el abrazo frente a cámaras con la misma destreza con la que sortea rivales y hasta entonó cánticos con severos insultos a periodistas. Libre expresión.

Sobre la densa realidad, termina una semana donde la candidata a legisladora Elisa Carrió le asignó -sin citar fuentes- un 20% de posibilidades al hecho de que Santiago Maldonado esté vivo y en Chile. No hace falta referir al 80% restante y lo que habrá sentido la familia del joven desaparecido.

En los últimos días, dentro del variopinto aquelarre, trascendió que el presidente Mauricio Macri apeló a la delicada metáfora de organizar un tour vip para más de 500 personas a la Luna, al parecer sin boleto de regreso. Gendarmería irrumpió en la Basílica de Luján, no con intenciones de comulgar; un profesor universitario de La Pampa arrojó huevos contra el vehículo donde viajaba el jefe de Estado por esa provincia y se jactó por las redes sociales del hecho, habiendo sido candidato de la oposición, ahora está bajo proceso.

Más perlas: la ex presidenta Cristina Fernández utilizó una “broma encubierta” para consultarlo al colega Alejandro Bercovich sobre si militaba en un partido de izquierda, en la nota que le concedió a Elizabeth Vernaci en Radio Con Vos. Marcamos un asterisco para recordar otro infortunio. Se le imputó a Vernaci el hecho de “no ser periodista” para acceder al reportaje en la catarsis posterior de todos los que hubiéramos querido ser parte de esa nota.

Este breve repaso, porque material para citar sobra, puede tener su clave en tres palabras, “ganar como sea”. Rating, elecciones o discusiones de pizzería. Sumamos dos palabras más, “así nos va” en el fútbol, como en la política y la vida.