"El gol 1500 de los Mundiales de Claudio Caniggia en 1994 y el 900 de Héctor Casimiro Yazalde en 1974"

El recordado marcador central José Ramos Delgado, quien falleció el 3 de diciembre de 2010 y es un gran amigo, me contó que descubrió a Claudio Paul Caniggia y lo hizo debutar en 1985 cuando fue técnico interino en River.

Me confesó Ramos Delgado que Caniggia estaba deprimido y quería volver a Henderson, el lugar donde nació un 9 de enero de 1967 y él lo convenció para que se quede y lo puso en primera. Dos años fueron suficientes para sacar patente de crack en River; era un jugador de condiciones y características diferentes y cuando ingresaba a la cancha hacía suspirar al público femenino.

Su mayor capacidad representaba la extraordinaria velocidad que impulsaban sus piques demoledores, sus famosas diagonales, su endiablado desequilibrio y el gol. Después de haber lucido las camisetas más pesadas del fútbol argentino, las de River y Boca, y de haber jugado en ambas instituciones 119 partidos oficiales y convertido un total de 25 goles, también triunfó en Europa, donde en 307 encuentros marcó 98 goles.

Sumados a los dos equipos de Escocia donde jugó, el Dundee y el Rangers, más las temporadas de Qatar y Wembley, alcanzan un total en toda su trayectoria futbolística de 446 partidos y 125 tantos. Pero el público argentino lo identificaba con la celeste y blanca, que resultaba su marca registrada.

Selección Argentina
Carlos Bilardo
lo convocó, cuando integraba el equipo de Atalanta de Italia, al seleccionado nacional y participar de la Copa Mundial de Fútbol de 1990.

El debut mundialista se produjo en el estadio Giuseppe Meazza, de Milán, enfrentando a la Selección de Camerún, ingresó en los minutos finales. Apenas tocó la pelota se notó una optimización en el rendimiento y enseguida hizo expulsar a dos jugadores rivales porque no lo podían parar y tuvieron que abusar del juego brusco y hasta le hicieron volar el botín por el aire. Casi sobre la hora, un cabezazo de Oman Biyik decretó la derrota Argentina por 1 a 0.

Después fueron mejorando notablemente el nivel, y pudieron pasar a octavos de final. En esa etapa el seleccionado brasileño dominó gran parte del encuentro y gracias a una genialidad de Diego Maradona y la lúcida definición del Hijo del Viento, pudimos continuar en carrera. En cuartos de final, los penales y las prodigiosas manos de Sergio Goycochea permitieron batir a Yugoslavia.

La sensación que se respiraba en semifinales era que culminaba nuestra historia mundialista al desafiar a Italia, el dueño de casa. El gol de Caniggia y nuevamente las benditas atajadas de Goyco hicieron superar las expectativas.

En ese combate el Pájaro Caniggia fue amonestado con tarjeta amarilla motivo por el cual le impediría jugar la final contra Alemania, una baja sensible en la ofensiva argentina. Por segundo mundial consecutivo Argentina y Alemania disputaron la final, aunque en esta oportunidad el equipo europeo se quedó con el título favorecidos por un muy dudoso penal cobrado por el árbitro mexicano Edgardo Codesal faltando cinco minutos para finalizar la contienda.

A los pocos meses Codesal renunció al cargo de la Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol por iniciativa de los réferis de México, descontentos con su tarea nefasta en la final del Mundial 1990. Después de una extensa suspensión por doping, regresó en la Copa Mundial de Fútbol de 1994, un mes antes de iniciarse el Mundial de EEUU.

Volvió con un juego explosivo y un nivel superlativo convirtiendo dos goles frente a Nigeria, uno de ellos el número 1500 en los mundiales.

Finalizó su participación ante la selección de Bulgaria por una lesión al promediar el partido. En el próximo mundial el técnico de Argentina, Daniel Passarella, lo convocó para las Eliminatorias pero finalmente quedó afuera del equipo por un problema muscular de lenta recuperación.

Claudio Caniggia jugó 50 partidos en la selección nacional y marcó 16 goles. Intervino con la Selección en la Copa América de 1987, 1989 y 1991 donde fue campeón. Además logró los títulos de la Copa Confederación 1992 y la Copa Artemio Franchi de 1993.

Héctor “Chirola” Yazalde
Fue internacional con la Selección Argentina de Fútbol de 1969 a 1974. Disputo la Copa Mundial de Fútbol de 1974 donde jugó 5 partidos y anotó 2 goles ante Haití en la victoria argentina 4-1.

Desde que nació aprendió a vivir con necesidades y en medio de una extrema pobreza. Su apodo de Chirola viene de cuando les decía a sus amigos, jugando algún picado, “voy a ver si consigo algunas chirolas (monedas)” y se iba a buscar alguna changa.

El periodista poeta Osvaldo Ardizzone hizo la mejor pintura de su dura escenografía cuando escribió: “Purrete de la orilla/ la vida de salida/ te cantó la bolilla más fulera”.

El poema fue canción cuando Alejandro del Prado le puso música. Chirola nunca pudo digerir ese tango. Cuando lo escuchaba se sonrojaba y su frente se llenaba de transpiración. En su cultura no cabían ni el lamento ni las ilusiones. 

Yazalde de ganar chirolas pasó a ganar millones y luego de haber atravesado una niñez plagada de carencias se dio todos los gustos.

Hasta se casó con la modelo y actriz más deseada de Portugal, conocida como Carmen Yazalde, tuvieron dos hijos, posteriormente se separaron. Nació en Villa Fiorito, el mismo barrio de Maradona, un miércoles 29 de mayo de 1946 y falleció joven, a los 51 años, por una hemorragia interna, el 18 de junio de 1997.

Era fanático de Boca pero triunfó con Independiente y con el Sporting de Lisboa donde ganó hasta la Champion League. Con la Selección Argentina participó del Mundial de 1974, donde jugó 5 partidos y anotó dos goles ante Haití. Uno de ellos fue el número 900 de los mundiales.

Fue un goleador fantástico, y un tipo muy noble. Dicen que jugadores como Chirola aparecen muy de vez en cuando. Dicen que antes de ser crack deben ser Chirola. Partió sin saber que sería inolvidable.