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@flopa01

"Le sobra mucho mes a fin de sueldo", bromean y lamentan algunos argentinos en las redes sociales. La expresión es conocida por todos los trabajadores en épocas de recesión, cuando el salario no alcanza para disponer de efectivo los últimos días del mes. En julio, con el medio aguinaldo en la cuenta de los empleados en relación de dependencia, hay cierto descanso de esa realidad. Un receso necesario para afrontar lo que queda del segundo semestre luego de que la inflación oficial alcanzara el 16% en el primero.

Dos economistas consultados el último martes por este diario, de vertientes totalmente opuestas, pronosticaron que la inflación podría pasar el 35% anual. Es decir, de julio a diciembre se repetiría un índice mensual promedio cercano al 3%. De cumplirse ese escenario, todavía falta que los precios suban el doble de lo que ya subieron en lo que va del año.

Al trote lento los siguen los salarios, que en su mayoría aumentaron no más del 15%. El Ministerio de Trabajo habilitó un nuevo piso del 20% a modo de revisión y aclaró que no se homologarán paritarias con sumas no remunerativas, como los bonos en efectivo de fin de año, que se pagan por única vez.

Ese nuevo margen para la negociación salarial no será suficiente para estirar el poder adquisitivo del bolsillo pero, al menos, es una posibilidad para algunos trabajadores. Aquellos que se encuentran en la informalidad negocian sus salarios sin representación sindical o ni los discuten.

Lo que ya anticipó el gobierno es que se vienen tiempos difíciles para los asalariados. Lo que no revisó el gobierno es que los que pasaron, también fueron complicados. Ahora toca pasar meses que, por consenso, serán los más duros. Se extrañará julio, hasta el medio aguinaldo que viene.