Por La chica urbana

@ChicaCronica

Capítulo 7

Llevamos cuatro meses de aislamiento social, preventivo y obligatorio, nos quejamos del agotamiento pero parece que hacemos todo lo que no hay que hacer para seguir en cuarentena.

Lejos de estar satisfechos con los resultados que nos dejan entre los países con mejor respuesta ante la pandemia, nos quejamos, nos quejamos y obviamente, nos volvemos a quejar.

Algunas de las frases que pueden leerse en las marchas anticuarentena por el coronavirus en Argentina. (Crónica/ Nahuel Ventura)

Nos quejamos de estar aislados pero salimos a la calle a marchar en contra de una medida que tiene como objetivo protegernos de hoy y de lo que pueda pasar mañana. Pero por salir hoy, suben los casos de contagio y las muertes de mañana que provocan como resultado una nueva extensión de la cuarentena. ¡Somos unos genios!

Marchamos a favor de la libertad individual pero lo hacemos entre varios porque la historia ha demostrado que solos nunca pudimos con nada. Sacamos las banderas argentinas, gritamos en nombre de la república pero ponemos como ejemplo Estados Unidos, una potencia que arrasa con los derechos de los demás por sobre sus déspotas deseos además de ser el país con más contagios y fallecidos del planeta. 

Defendemos tanto la libertad individual que apenas nos permiten que algo dependa de nuestra propia responsabilidad, nos portamos como adolescentes sin freno y armamos fiestas para que después tengan que emitir un DNU para que se prohíban las reuniones sociales. 

Así  le incendiaron el auto a una médica con coronavirus en La Rioja

Gritamos desaforados por la libertad de expresión pero preferimos echar a patadas y con violencia a los trabajadores de los medios que cubren las marchas que organizamos porque no nos gusta cómo opinan. Preferimos que se callen. 

Nos quejamos del Estado, de las medidas del Estado y de las empresas del Estado, pero cuando nos quedamos varados por el mundo porque el coronavirus avanzaba desaforadamente y se cancelaron los vuelos, le exigimos con prepotencia al Estado que nos venga a buscar con, adiviná… ¡Una empresa del Estado!

¡No somos contradictorios! ¿O si? Basta vernos emocionados aplaudiendo por los balcones a los médicos y médicas, y a todas y todos los trabajadores y trabajadoras de la salud por sus esfuerzos, por sus riesgos, pero le pintamos la puerta de la casa a una enfermera o le incendiamos el auto a una médica para que se vayan del edificio porque trabajan con pacientes que tienen coronavirus en la Argentina. ¡Somos de diván!

Así le pintaron la puerta de su casa a una enfermera que trabaja con pacientes con coronavirus para que se vaya del edificio. 

Queremos lo que no debemos y hacemos lo que se nos canta, siempre pensando sólo en nosotros mismos y nada más que en nosotros mismos. Giramos todo el tiempo sobre nuestro propio eje una y otra vez, mirando solamente el único punto que nos importa: nuestro ombligo.

Los videos que muestran nuestras contradicciones 

Ver más productos

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Cómo hacer guita

Cómo hacer guita

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Eva Duarte: toda la verdad

Eva Duarte: toda la verdad

Aprendé a usar tu inteligencia

Aprendé a usar tu inteligencia

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

Historia para Chicos

Historia para Chicos

Ver más productos