La clase política en general es la responsable de haber llevado al país a la peor crisis que haya soportado en todo sus años de existencia. 

Ustedes son el ejemplo más notorio de la corrupción, de hacer mal uso de la plata del Estado durante todas las gestiones de los distintos gobiernos de turno, debido a la sed de riquezas que tienen. Está claro que deberían ser encarcelados y condenados por sus delitos cometidos por la ambición, que nos hace reflexionar para no continuar con este mal.

Dejen de seguir llenándose sus bolsillos a costa del sacrificio que hacen y que realizan millones de argentinos para poder sobrevivir. Ustedes se lo devoran para incrementar sus ambiciones personales, dejando en la humillación y pobreza a todos sus habitantes. 

Todos prometen en las campañas que van a trabajar para el bienestar de los habitantes y cuando llegan lo único que les importa es en hacer negocios espurios. ¿No corre por sus venas un poquito de sangre? La realidad es que solo se alimentan con negociados y corrupción.

Ustedes, los políticos, son seres que por naturaleza tienden a la ambición y a la búsqueda del poder. Los poderes pequeños van proyectándose a poderes mayores atribuyendo el origen de este problema social a la egolatría que desarrollan al adquirir poder después de ganar un puesto público, llevando a niveles históricos de corrupción que han superado la capacidad de asombro de los ciudadanos.

Jorge Dimuro lucha por los derechos de los adultos mayores.

De tal manera qye tenemos en el país a esta casta de gente que han robado tanto dinero, logrado ilícitamente sin importarle de qué manera lo obtienen así sea dejando en la peor de las miserias al pueblo.

La relación de ustedes los políticos con el dinero es ambigua. Sin embargo, el problema no es esta relación sino su lado oscuro: los recursos obtenidos de manera ilegal a través de múltiples vías.

Miren hasta dónde han llegado, que se han convertido en temas de estudios por profesores y politólogos que se dedican a la ética y la moral, para conocer sus procedimientos de corruptos y las prácticas de la corrupción. 

El problema es peor, porque ninguna sociedad del mundo le cuesta entender el tan alto grado de corrupción, lamentando los días difíciles por los que atraviesan todos los habitantes de este bendito país. Sepan, ustedes, que todo se paga con la justicia terrenal aunque desafortunadamente no ha hecho mucho, ya que ha sido testigo de la corrupción que hay en el país de mucha gente. Ejemplos tenemos, como así también de aquellos que fueron detenidos y enseguida salen en libertad y sin ningún cargo.

Pero hay una justicia la del supremo poderoso que está en los cielos, la justicia divina, su justicia inigualable porque esa sí se los va hacer saber notar cotidianamente, constantemente, continuamente y la más importante: eternamente.