Macri y la ministra Bullrich tuvieron una lenta reacción. 

egodoy@cronica.com.ar
@egodoyvallejos 

La desaparición de Santiago Maldonado se convirtió en una pesadilla para el gobierno de Mauricio Macri. La semana pasada, desde esta misma columna, advertimos que el Ejecutivo había mostrado pocos reflejos. Y tan lento arrancó el propio Presidente a considerar en forma pública este tema, que el viernes vio cómo una multitud reclamaba por la aparición con vida del artesano perdido, e incluso ahora el fiscal federal Federico Delgado investiga si hubo encubrimiento en la desaparición del joven platense.

Y no sólo eso, también generó divergencias internas en la alianza Cambiemos. Uno de los fundadores de la coalición, el radical Ernesto Sanz, advirtió que hubo un error de comunicación de la administración nacional y que “dicho con fuerza por el Presidente, desde el primer minuto, ese ‘no descartamos ninguna hipótesis’, e involucrar desde la Gendarmería hasta el que sea, te da la idea de que hay un gobierno absolutamente comprometido”.

Y si todo esto no fuera poco para el liderazgo de Macri, el número 2 de Patricia Bullrich en Seguridad quedó expuesto por los dichos del ministro de Gobierno de Chubut, que lo implica como quien habría ordenado el operativo del 1º de agosto. Marcos Peña desestimó este dato. Quedó claro que el gobierno reaccionó tarde y tal vez subestimó el impacto que un caso como el de Santiago Maldonado podría causar en la sociedad.

Y de seguro hubo en el medio cuestiones de índole electoral. Lógico, la desaparición se produjo 13 días antes de las PASO. De todos modos, mucho se habla de qué sucedería si este resonante suceso termina de la peor manera antes de las elecciones del 22 de octubre. Y suena horrible hasta hacer suposiciones, pero hay todo tipo de hipótesis y manoseo político sobre este tema.

La mayoría de los analistas coincide en que un final trágico no afectaría el desempeño de Cambiemos. Pero en el gobierno no están tan seguros de eso y lo viven con profundo temor. Sea como fuere el desenlace, Macri y sus adláteres deben tomar muy en cuenta lo ocurrido y empezar a reaccionar con la velocidad que el pueblo exige.