@jorgecicu 

No podríamos describir como un golpe que llegó desde donde menos se lo esperaba. Y de la sorpresa, en la Casa de Gobierno, se pasó a la bronca y a evaluar si se traza una estrategia para salir del problema antes de que se multiplique. Este domingo, en la cancha de River, miles de personas se unieron en un canto para insultar a Mauricio Macri. Replicaron lo que pasó antes -y volvió a repetirse-, en la cancha de San Lorenzo.

Mientras las encuestas -aun las oficiales- muestran una caída en la imagen presidencial y crece el número de funcionarios implicados en denuncias por ocultar fondos en el exterior, ahora se suman los problemas por arbitrajes dudosos y las sospechas que caen sobre las autoridades de la AFA por supuestos beneficios a Boca.

Un gol mal cobrado y un penal no sancionado en una cancha se transformaron en miles de gargantas insultando al Presidente, lo que se escuchó por radio y televisión, además de salir en las tapas de los diarios. "Lo que nos faltaba, ésta la ligamos de rebote", se quejaba ayer a la mañana un funcionario de la Rosada.

Y es que, más allá de desmentir cualquier tipo de conspiración futbolística, en Gobierno se preocupan por lo que puede sumar este clima adverso en algunos estadios. ¿Cuántos de los que insultaron en las canchas lo hicieron por creer sinceramente que Macri influye en favor de Boca y cuántos por estar molestos por las subas del gas y del boleto de colectivo? Algo difícil de saber.

¿Las locuras que se producen en el fútbol nuestro de cada día son responsabilidad del gobierno? ¿Con los bolsillos "llenos", muchos hinchas se hubieran sumado igual a los insultos por la sospecha de una conspiración anti River? Todo se mezcla. Porque "vivimos revolcaos en un merengue, y en el mismo lodo, todos manoseados", decía  Enrique Santos Discépolo.

¿Macri puede hacer algo para frenar esto? ¿Hablar con  ClaudioTapia? ¿Con el Colegio de Árbitros? ¿No sería peor el remedio que la enfermedad? Todas las miradas conspirativas estarán atentas a lo que ocurra con los arbitrajes del fin de semana en los partidos de River, San Lorenzo y Boca.

¿Podemos seguir viviendo así?