@jorgecicu

Se está dando de una manera constante, en forma de goteo, no sin dudas y con una mezcla de esperanza y desconsuelo por parte de familiares y amigos.  A lo que nos referimos es a los jóvenes, muchos de ellos profesionales recién recibidos, que están optando por irse del país.

No es que el mundo les abre las puertas y el resto del planeta es un paraíso donde no hay ni desocupados, ni maltratos a los inmigrantes ni problemas económicos. Lo que les pasa es que en muchos casos tiene un presente durísimo en la Argentina, donde no encuentran trabajo o si lo tienen no le alcanza para alquilar un departamento y pagar los servicios, y además no ven un futuro cercano en el que las cosas cambien.

Una muestra de esto fue el acto y movilización que realizaron profesores, estudiantes y becarios del Conicet y de la facultad de Ciencias Exactas de la UBA al Congreso. Pedían a los legisladores una ley de financiamiento de ciencia y tecnología, ya que hay un fuerte retroceso en el área, no hay dinero para materiales de investigación y los sueldos son miserables.

Muchos de los que fueron son jóvenes científicos, becarios o que están a punto de recibirse. Y lo que señalaban ayer es que cada vez miran como mejor alternativa el aeropuerto de Ezeiza que un laboratorio en el país.

Los jóvenes científicos vuelven a marcharse del país. Los formamos en nuestras universidades, se gastaron recursos para que estudien, muchos de ellos tienen un futuro brillante…pero no aquí.

Y es doloroso.