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La situación económica y social que atraviesa el país permite suponer que las protestas y demandas, principalmente hacia el gobierno nacional, continuarán e incluso incrementarán su frecuencia en las calles desde ahora al menos hasta bien entrado el año próximo, cuando comience la carrera electoral, con vistas a los comicios presidenciales.

Es que varios gremios con poder para llamar a huelgas y movilizaciones están muy en contra de las políticas que lleva adelante el gobierno. Este miércoles los docentes lo demostraron. Este jueves será el turno de sindicatos portuarios. En tanto, el conflicto con los trabajadores del subterráneo no cesa y los camioneros aún no comenzaron a discutir su paritaria, aunque ya se sabe que su aspiración está muy por encima del 15 por ciento que se fijó desde la Casa de Gobierno como techo para, se dice, contener la inflación.

Este viernes, el gremio que conduce Hugo Moyano compartirá un masivo acto en Plaza de Mayo con bancarios, estatales, las dos CTA y movimientos sociales, en contra de la vuelta a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y los previsibles ajustes que se vendrán en las cuentas públicas, además de los aumentos de tarifas pendientes con quita de subsidios incluida.

También la próxima semana habrá una marcha federal de las organizaciones sociales que culmina el 1° de junio, y que será respaldada por varios gremios y partidos políticos de izquierda. En el gobierno hay quienes alientan la esperanza de que, cuando comience el Mundial de Fútbol en Rusia, la atención popular se vuelque a seguir la suerte del Seleccionado que dirige Jorge Sampaoli, y en tanto el equipo logre pasar la fase de grupos y eventualmente seguir avanzando, haya cierta tregua social.

De todos modos, por más que Lionel Messi y compañía lograran volver a poner a Argentina en la final del campeonato, e incluso consiguieran la Copa del Mundo, sólo sería un momento de alegría popular. Pasada la euforia y la eventual visita de los jugadores a la Rosada, la situación imperante volverá al primer plano. Habrá que sobrellevarlo.