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Empezó una nueva elección en la provincia de Buenos Aires: el recuento definitivo de los votos. Y si bien desde Cambiemos ya salieron a minimizar el resultado final ("no cambia nada si gana Cristina", dijo Marcos Peña) es sabido que la derrota es un golpe psicológico para cualquier espacio.

"Ganar por apenas un sufragio se festeja", reconocen desde Unidad Ciudadana, la capital del bilardismo. Por eso los ojos están puestos en La Plata, más precisamente en el Teatro Argentino, donde ayer comenzó el escrutinio definitivo de las Primarias realizadas en la provincia de Buenos Aires.

El puntapié inicial lo dio la octava sección electoral. En la capital bonaerense, Esteban Bullrich triunfó frente a Cristina Fernández de Kirchner por un margen que osciló entre los 15 y 20 puntos. El llamado "empate técnico" tendrá un resultado final en los últimos días del mes.

En el mientras tanto, ambos partidos protagonistas eligieron rumbos distintos. Cambiemos ya bajó el tono electoral. Un ejemplo de ello lo dio ayer María Eugenia Vidal, quien se puso la campaña de Bullrich al hombro. La gobernadora, según confirmaron los propios ministros, le pido al gabinete que "se centre en la gestión de gobierno".

Mismo panorama para Marcos Peña, quien aseguró que un triunfo en las Primarias "no cambia nada", argumentando que la verdadera elección "es en octubre". Unidad Ciudadana, por su parte, eligió seguir de cerca el conteo final.

Puertas adentro desconfían de Juan Manuel Culotta, titular del Juzgado Federal Nº 1 de La Plata, y "amigo de Macri", dicen. Además advirtieron que veedores internacionales podrán participar del recuento y Graciana Peñafort -abogada del frente- adelantó que pedirán la interpelación del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, por "manipulación de los datos".

Así, las PASO suman un nuevo capítulo, que recién tendrá su final en quince días. A esperar.