Es la pregunta que le quita el sueño a muchos en el Gobierno. ¿Qué hacer con Cristina? La ex presidenta y actual senadora, Fernández Kirchner volvió esta jornada a pasar por los Tribunales de Comodoro Py –la cuarta indagatoria a la que la cita el juez Claudio Bonadio-, y volvió a acusar a Mauricio Macri de utilizar a la Justicia para acorralarla políticamente. Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli como espadas judiciales del ataque político comandado por el Presidente.

¿Cristina terminará presa? ¿Lo logrará Bonadio? ¿Y si es así, le conviene al gobierno electoralmente? Algunos en la Casa Rosada miran el ejemplo de Brasil, donde Lula, pese a estar en prisión, es el político con mayor intención de voto de cara a las próximas elecciones presidenciales.

"Cristina presa podría convertirse en una víctima del gobierno y generar una mayor fortaleza entre sus seguidores", piensan algunos. "Desgastada políticamente sí, perseguida por la Justicia no", dicen, marcando el límite de lo beneficioso, en términos electorales claro.

Insistir con el desafuero, además, pondría en situación incómoda a senadores peronistas de buen diálogo con la Casa Rosada. "Los pondríamos entre la espada y la pared, no les quedaría otra que defenderla y se resentiría la buena relación que fuimos construyendo", especulan en Cambiemos.

El futuro de Cristina Fernández de Kirchner es una preocupación que se instaló en Gobierno. Especialmente porque la van subiendo en intención de voto, y el escándalo de los cuadernos no parece, hasta el momento, haberla afectado.

¿Qué hacer con Cristina? Una pregunta sin una respuesta unánime en la Casa Rosada.