Si hay tres jefes de Estado que se ubican a la cabeza de los negacionistas frente a la potencia del coronavirus, ellos son Donald Trump –en Estados Unidos-, Jair Bolsonaro –en Brasil-, y el británico Boris Johnson. Los tres, con distintos estilos claro, mantienen su posición de privilegiar la marcha de la economía y restarle importancia a las víctimas de la pandemia y a los sistemas sanitarios de sus países.

Pero el Covid-19 parece ser más terco que ellos. Y los está acorralando y haciéndoles pagar su terquedad tanto en su caudal político como en su propia salud.

Este último caso es el del primer ministro británico, Boris Johnson, quien dio positivo por coronavirus. "Ahora me estoy aislando, pero continuaré liderando la respuesta del gobierno a través de una videoconferencia mientras luchamos contra este virus. Juntos venceremos esto", expresó.

En los últimos días tuvo que irse rindiendo ante la evidencia y comenzó a tomar medidas de aislamiento social y de cierre de comercios en Inglaterra, esas que se había negado a implementar en un comienzo.

Los ingleses ven con preocupación que sus líderes van cayendo ante el virus. Primero fue el príncipe Carlos y ahora Johnson. Y todos temen que en cualquier momento le toque a la reina Isabel II, de 93 años de edad.

Donald Trump también está acorralado. Estados Unidos se ha convertido en el foco mundial de la pandemia, al superar el jueves a China e Italia como el país con más contagios, con más de 85.000 casos positivos, de los que 1.300 han muerto.

Quien hablaba del Covid-19 como “el virus chino” y criticaba al resto del mundo por tomar medidas de aislamiento, tuvo una extensa charla telefónica con el presidente chino para unirse en la lucha contra la pandemia.

"Acabo de terminar una muy buena conversación con el presidente Xi de China. Discutimos en gran detalle el coronavirus que está devastando grandes partes de nuestro planeta. China ha pasado por mucho y ha desarrollado una sólida comprensión del virus. Estamos trabajando muy juntos. ¡Mucho respeto!", escribió Trump.

Quien más se resiste es el brasileño Bolsonaro. El ex capitán del ejército insiste con la idea de “gripecita”, señala que el brasileño “no se contagia” de coronavirus porque “bucea en alcantarillas y no le pasa nada” y acaba de lanzar la campaña " Brasil no puede parar" pidiendo sabotear la cuarentena, en un enfrentamiento abierto y ahora oficial contra los especialistas de salud, gobernadores e intendentes.

Pero, mientras se siguen acumulando los muertos en todo el territorio, cada vez son más los generales, empresarios y hasta partidarios del presidente quienes piensan que si continúa en esta línea podría ser “invitado” a presentar su renuncia.

Los tres se ven acorralados por la realidad. El virus está dañando a la población de sus países y terminará, de seguir así, afectando mucho a la economía que ellos pretenden defender.

Ver más productos

Protegete del Coronavirus: cómo hacer máscaras faciales

Protegete del Coronavirus: cómo hacer máscaras faciales

Crónicas de retórica: un libro indispensable para ayudar a otros

Crónicas de retórica: un libro indispensable para ayudar a otros

Kisse el libro de Marley para chicos y grandes

Kisse el libro de Marley para chicos y grandes

El Atlas de Camisetas

Los fanáticos del fútbol tienen un Atlas

Salí protegido: máscara facial protectora

Salí protegido: máscara facial protectora

Alberto Fernández: todo el mundo le atiende el teléfono

Alberto Fernández: todo el mundo le atiende el teléfono

Cronishop abre sus puertas a comercios y PYMES

Cronishop abre sus puertas a comercios y PYMES

¡Ayudá a los que más te necesitan!

¡Ayudá a los que más te necesitan!

Alberto Fernández: lo que todos quieren saber

Alberto Fernández: lo que todos quieren saber

Los libros que todos los famosos y políticos leen

Los libros que todos los famosos y políticos leen

Ver más productos