lauatalan@baenegocios.com 
@luisautalan 

Dirán que todos los días son bravos de afrontar. Aunque hay jornadas que se superan a sí mismas. Días de palabras hostiles, en la discusión que fuere, sobre toda la región. Chile, Bolivia, Brasil, semanas atrás Ecuador, y en diferentes tonos nuestro incrementan el riesgo país, con escaso contenido de empatías, si hace falta una mensura.

Empatías que resumen la capacidad de percibir, compartir y comprender tanto los sentimientos como las emociones del prójimo. Acción donde se reconoce per ser al otro, en dinámica incluso de preocuparse por esas experiencias ajenas. En efecto, hay quienes argumentan -no sin rostro circunspecto- que "pobres hubo toda la vida", como también que los niveles de miseria, regional y nacional, se inventan para dramatizar. Y es entonces cuando el club de admiradores de la meritocracia nos exime de mayores detalles.

Ese dogma de la "debida recompensa", también presentada como "discriminación positiva", confluye con un lamentable tópico argentino de vieja data: "¿Y a mí qué me importa?". Aun intentando aceptar que el liberalismo sea negativo al extremo, sí es nauseabundo certificar a menudo las acciones fundamentadas en que con tal de llegar a la felicidad no nos importa la desdicha ajena.

La certificación de los preceptos descritos arroja a la suerte del viento la buena salud de "nuestra histórica solidaridad". Incluso la gravedad del escenario se potencia cuando fenómenos como estos no quedan bajo exclusivo ejercicio de la clase dirigente, sino que el registro es transversal hacia sectores sociales sin poder real alguno.

Al remito de algunos dichos se escucha, se lee: "Qué querés con el populismo"; "Evo Morales es un indio que tiene esto merecido"; "Los desocupados son vagos, no quieren trabajar"; "Lula es un demagogo", y además, que, "pese a lo que sucede en Chile, ese el modelo económico a imitar".

El valor agregado preocupante es que repasar tales expresiones ya no sorprende. En la región la cosecha récord de odio supera a la de soja.

Ver más productos

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

¿Qué hacer el fin de semana largo?

¿Qué hacer el fin de semana largo?

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

La pasión no tiene cuarentena

La pasión no tiene cuarentena

Evita: la verdadera historia

Evita: la verdadera historia

¡Para los más chicos en casa!

¡Para los más chicos en casa!

Ver más productos