Atlántida: mucho más que un continente perdido
IMPACTANTE. Un análisis pormenorizado de un enigma por ahora indescifrable
Por Diego Cosco (*)
Investigador especial
Hubo un tiempo en que hombres y dioses vivian juntos. Era un tiempo en que los dioses habitaban la Tierra y con sus conocimientos y sabiduría instruyeron y guiaron a los eternos mortales y es allí donde nace este gran misterio de la Atlántida, la ciudad perdida.
El mencionado continente, de avanzada tecnología, dicen que desapareció hace 11 mil años y continúa siendo buscado por muchos que aún creen en lasu existencia de sus ruinas.
Algunos sitúan los restos de la Atlántida en la isla de Malta. Recientemente se habló de Santorini, en Grecia, también del Gran Valle del Grift, una gran fractura geológica que va desde el sureste de África hasta el valle del Jordán en Israel, frente a las costas de Miami, en el altiplano boliviano, o que las Azores y las Canarias podrían ser restos de ella.
El Parque Nacional de Doñana, en, Cádiz, España, es otro sitio al que se lo cita como donde podría situarse. Pese a que la historia cuenta que esta isla que un día resultó ser el imperio más poderoso del mundo desapareció en el sorprendente transcurso de un día y una noche, muchos aún no han podido olvidarla. Un diluvio y un terremoto no fueron suficientes para acabar con aquella civilización, que aún sigue viva para quienes creen en su pasada existencia). Sólo la geología y la arqueología podrán convertir este mito en historia. Si se halla alguna vez.
Teorías hay muchas
en claro es a forma en que el filósofo describió dicho lugar: como una isla rodeada de círculos de tierra y agua, separados por canales por los que navegaban los barcos.Según algunas teorías Atlántida (o Atlantis en inglés) significa ciudad de Atlas, que fue el primer rey de esta civilización. Si nos atenemos a la leyenda, se dice que Poseidón y Clito tuvieron cinco pares de gemelos, que gobernaron las diez provincias de Atlántida. Platón mencionaba que la isla y el océano fueron llamados Atlántida por el primer hijo de este par de dioses: Atlas.
Después Poseidón trajo a la ciudad dos tipos de fuentes de agua distintas, una fría y otra caliente, que salían de la montañita del centro. Esto hizo que pudieran vivir allí todo tipo de animales y plantas, creando una gran variedad de recursos y comidas para los ciudadanos. Esta leyenda llama tanto la atención que muchos incluso se han lanzado a buscarla analizando las profundidades del mar.
Pero, ¿dónde podemos ubicarla exactamente? La única mención que se ha encontrado en la Antigüedad sobre Atlántida, en la que se basan todas las leyendas posteriores, se encuentra en los textos de Platón, Timeo y Critias. En dichos diálogos del siglo IV a.C. se describe la guerra entre la Atenas prehelénica y la civilización atlante.
Dicha isla es descripta como una situada más allá de las columnas de Hércules (límite geográfico en el estrecho de Gibraltar y que simbolizaba el fin del mundo conocido entonces) y "más grande que Libia y Asia Menor juntas". Su poderío fue tal que llegó a dominar toda Europa y el norte de África hasta que fue derrotada por los ejércitos atenienses. Tras esto, un cataclismo descomunal hizo que desapareciera "en un solo día y una noche terrible". Sí sabemos cómo el filósofo describió dicho lugar: como una isla rodeada de círculos de tierra y agua, separados por canales por los que navegaban los barcos.
¿Qué pasó con Atlántida?
Lo que pasó después con la Atlántida tiene mucho que ver con corrupción. En Timaeus, se explica cómo la ciudad de Atenas de aquella época era un estado virtuoso con veneración hacia la diosa Atenea, quien repartía razón, inteligencia, arte y literatura. En ese mismo tiempo, los atlantes buscaban nuevo territorio para conquistar, quizá motivados por haberse hecho con islas de alrededores y por su gran potencial militar, según Platón.
Llegó un momento en el que se cruzaron con los Ateneos, empezó una guerra yà fueron los soldados atenienses los que vencieron a sus invasores. Los Atlánticos se resistieron bajo cuerdas como esclavos y liberaron a los que cooperaron. Platón cuenta que esta guerra y la siguiente fueron un castigo del cielo para la Atlántida. Porque entonces la corrupción y la avaricia se integró en esta increíble civilización. Los ciudadanos españoles también saben algo de estoà Platón ratifica que la Atlántida dejó de manejar su prosperidad con moderación.
Platón indica es que esta civilización perdida se había vuelto tan segura de si misma que el universo, de alguna manera, la castigó con una inundación cataclísmica que hizo sumergirlo todo debajo de olas gigantes. Para que nunca más se vuelva a encontrar, al menos hasta ahora.
LAS ESPECULACIONES: ¿UNA RAZA ESCULTURAL, AVANZADA Y SUPERIOR?
Dicen que los Atlantes, además de guapos y con cuerpos esculturales, eran seres muy avanzados espiritual y tecnológicamente. Una raza superior, origen del resto de culturas y civilizaciones posteriores. Otros dicen que eran el “eslabón perdido” entre alienígenas y los “vulgares” humanos, y que su desaparición nos habría llevado a volver a la casilla de salida, o sea, pueblos primitivos.
Algunos consideran que los egipcios no podrían haber construido las pirámides sin conocimientos superiores y que, quizá, fueron aquellos atlantes que se salvaron, quienes se los transmitieron. Y no sólo en Egipto habrían aportado lo suyo, también se les hace partícipes de otras construcciones como el templo de Angkor Wat en Camboya o las cabezas de la Isla de Pascua. Incluso actuaron en el continente americano, donde habrían ayudado a construir los templos que están aún hoy en México.
La Atlántida ha devenido en uno de esos mitos de la historia, con intentos más o menos esotéricos por localizarla desde antiguo. Su búsqueda y las teorías sobre ella se ha poblado de curiosas postrimerías, desde interesados en las ciencias ocultas, las hoy pseudociencias, hasta arqueólogos nazis. Imposible trazar una lista exhaustiva, pero esta debería incluir, entre muchos nombres, los de Édouard Schuré, Ignatius Donnelly, Rudolf Steiner o Charles Berlitz.
En el “cóctel” de ingredientes de su búsqueda fantasiosa suelen incluirse algunos “misterios” de la historia, pueblos poco conocidos, mitificados o lenguas aún por descifrar, conspiraciones para ocultar verdades y un omnipresente “matriarcado” original. Además, abundan las menciones a los Tartessos, Minoicos, Etruscos, e incluso Vascos y Canarios. Sin dejar de lado, como ocurre incluso con los egipcios... ¡en un origen extraterrestre!
(*) Miembro especializado de Dogma-Argentina, Grupo de Investigación Paranormal

