ENIGMÁTICO

Informe: los verdaderos "Hombres de negro"

EN DETALLE. Desde visitas inoportunas hasta sus amenazas de muerte a investigadores.

Por Carlos Parodi (*)
carlosparodi64@gmail.com

También conocidos como los “caballeros conspiradores del silencio”, estos extraños personajes que parecían dibujados por artistas visuales de los clásicos cómics, irrumpieron a mediados de los años 50, cuando los primeros avistamientos de naves interplanetarias surcaban de forma intempestiva los cielos del planeta. Otro misterio esotérico, paranormal.

La casuística OVNI de aquellos tiempos refiere que su amenazante aparición era impulsada por la búsqueda irrefrenable de losArchivos X que celosamente preservaban muchos investigadores.

En tal sentido y de acuerdo con la oscura mirada de los rígidos Hombres de Negro, esos valiosos documentos contenían información que la opinión pública no debía conocer jamás.

Cuando llaman a tu puerta

Mucho se ha escrito acerca del modus operandi de estos singulares señores de impecables trajes oscuros y lenguaje monocorde.

Pero de acuerdo con los diversos relatos, su apariencia robótica muchas veces contrastaba con su cruel y frío accionar. La documentación ufológica relata que fue Albert Bender (1921-2016), uno de los primeros estudiosos que recibió una visita inoportuna de los famosos “MIB” (por sus siglas en inglés, Men in Black), a raíz de la creación en 1952 de la primera “Oficina Internacional Ovni” de la cual Bender era su flamante director.

Pero lo llamativo del asunto fue que su mismo fundador cerró al cabo de un año su próspera asociación interplanetaria luego de recibir sendas amenazas de Hombres de Negro.

Mientras algunas versiones indicaban que el investigador norteamericano había decidido clausurar sus oficinas y dar por concluídos sus estudios por haber contactado directamente con alienígenas, otras opiniones señalaban que todo había sido producto de sus propias persecuciones, pesadillas y alucinaciones.

Lo cierto es que Bender vivió hasta los 90 años en sosegado silencio y la verdad acerca de sus probables encuentros con los “MIB” nunca fue del todo aclarada.

Quien en cambio parece que sufrió en carne propia las consecuencias de los alarmantes “llamados de atención” de los Hombres de Negro fue el astrónomo Morris Jessup (1900-1959). A raíz de la publicación de su libro “El Caso de los Ovnis” se relata que fue visitado por dos “MIB” y posteriormente en abril de 1959 en un bosque de Miami se suicidó inhalando monóxido de carbono a través de una manguera en el interior de su auto.

Lo cierto es que todo el universo en derredor de los “MIB” representaba un gran misterio. Se cuenta que en diversas ciudades de los Estados Unidos han existido testimonios de investigadores aficionados que durante los años 60 y 70 fueron interceptados por estos aterradores personajes.

Muchos han señalado que no necesariamente portaban lentes y trajes oscuros y descendían de flamantes autos antiguos, sino que también podían ser totalmente calvos, llevar sombreros y mediante su fuerza física recurrir a interrogatorios que lindaban con lo tortuoso. Un caso tristemente célebre representó el del afamado físico atmosférico y meteorólogo James McDonald (1920-1971), quien se desempeñaba en la Universidad de Arizona y se interesó por la probable existencia de vida extraterrestre.

McDonald contaba con tal reputación que incluso fue miembro de la “Asociación Americana para el desarrollo de la Ciencia” y en 1968 disertó sobre platos voladores ante el Congreso de los Estados Unidos, en el cual expresó: “Si bien todavía no sabemos qué son, podemos afirmar que los ovnis son reales y la posibilidad de que sean dispositivos extraterrestres, es algo que me tomo muy en serio”. 

Pero su vida estaría signada por un trágico desenlace. Por razones que nunca salieron a la luz, James McDonald fue encontrado muerto en 1971 en el desierto de Arizona, con un balazo en la cabeza y junto a una presunta nota de suicidio. Como era de suponer, las conjeturas se desparramaron por doquier y nuevamente la siniestra esencia de los Hombres de Negro con su macabra dosis de terror sobrevoló por los alrededores de los círculos académicos. 

Lo cierto es que han pasado muchos años desde sus primeras apariciones y su crucial interrogante está lejos de apagarse. Es que no son pocos los investigadores que aseguran que en la actualidad las sombras psicológicas que desprenden las alarmantes figuras de los Hombres de Negro, acaso provistas de otras fisonomías y tecnologías, siguen operando secretamente dentro de las más altas elites científicas y política.

“MARCIANOS”: COMANDO DE CONTRAESPIONAJE

De acuerdo con el testimonio del científico matemático y ufólogo Jacques Vallée, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial fue creado en Inglaterra un comando de contraespionaje llamado “Los Marcianos” que se encargaba de difundir información falsa del conflicto bélico a través de las radios y medios de comunicación, como forma estratégica de desorientar al enemigo.

Curiosamente uno de los líderes que integraba el círculo hermético y operaba desde las penumbras fue el escritor inglés Dennis Wheatley (1897-1977) devoto de las prácticas de ocultismo y magia negra.

Si bien las actividades de este grupo secreto diezmaron hacia el final de la guerra, no pocas versiones señalan que mutaron y continuaron trabajando en la clandestinidad, por lo que su germen habría determinado el posterior nacimiento de los Hombres de Negro.

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