Por Ariel M. Lopez (*) y Jorge Fernández Gentile

En la fecha de la celebración del día de los muertos, pocas personas saben fehacientemente el motivo de su festejo o de dónde nace esta festividad, a que se refiere y hasta que religión y creencia la rigen. Varias son las celebraciones el último día de octubre, así como el inicio de noviembre de cada año, cuando muchos conmemoran, festejan y o celebran... sin conocer los porqué.

Celebraciones

Lo que se conoce como la Noche de Brujas o Halloween'> Halloween, que se conmemora hoy y todos los 31 de octubre, por haber tomado un notorio auge en los últimos años en nuestro país, es una fiesta que data de varios siglos atrás, ya que se sabe que se celebraba hacen más de 3000 años por los Celtas, un pueblo guerrero que habitaba regiones de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia, respectivamente.

Durante esa fecha esas poblaciones que originariamente habían llegado a Europa provenientes de Asia la consideraban el fin de año con el Samhain, una fiesta pagana. Con la inmigración europea a los Estados Unidos, en especial miles de irlandeses catolicos desde 1846, llegó la tradición de Halloween'> Halloween al continente americano.

Lo que sí hay que entender es que, cuando se habla de Halloween o Día de las Brujas en la actualidad se piensa en disfraces, maquillajes, fiestas, dulces y niños repartiendo golosinas. Lo cierto es que la tradición indica que su celebración no siempre fue festiva y alegre, y que los ritos que se practicaban durante la noche tenían un carácter purificador, religioso y que incluía sacrificios.

Los Celtas, su historia

Procedían originariamente de Asia, una vez instalados en la región occidental europea, tenían varios festejos, y entre ellos, el  1° de Samonis, que significa «reunión”, y equivaldría al 1° de noviembre. En ese día iniciaban su año. Con la llegada del cristianismo se transformó en el día de Todos los Santos (y todos los Difuntos). Samonis se transformó en samuin o samain en irlandés antiguo, y samhai en el moderno.

Esa fecha, además, se celebraba el encuentro amoroso, a orillas de un río, de Morirîganî con Teutatis, el Dios de la Tribu, padre de los hombres y señor del mundo inferior. Ella era la diosa única céltica, en su aspecto de señora del mundo inferior y de la guerra, “la Reina de espectros”. La versión de esa pareja para los irlandeses eran Morirían y Dagda; en las Galias (Francia) se llamaban Sucellos y Herecura; y en Hispania, Endovellicos y Ataicina.

La cita amorosa tenía una consecuencia clave, pues la diosa le proporcionaba a su amado los secretos para salir victorioso en la próxima batalla mítica. Para el folklore, Hallowe’en, recuerda que es, en el hemisferio norte, el inicio del año oscuro.

Los Celtas, como otros pueblos antiguos, empezaban los ciclos temporales por la mitad oscura: el día terminaba con la caida del sol y la jornada siguiente tenía su inicio con la oscuridad de la noche, el año nuevo comenzaba en esta fecha con el principio del invierno (boreal). Lo cierto es que el 31 de octubre es una fecha asociada con los muertos, las almas en pena, las brujas y los hechizos. Estas características se deben a su cercanía con el día de los difuntos, que originó la iglesia católica y que se conmemora el 1° de noviembre.

Como en otras festividades de año nuevo, en esta fecha los muertos volvían a estar entre los vivos. Entonces, los celtas hacían sacrificios humanos y de animales, en honor al dios Samhaím, señor de la muerte. El fin del verano y la cosecha, y el inicio del oscuro y frío invierno, a menudo se asoció con la muerte humana. Los celtas creían que la frontera entre los mundos de los vivos y de los muertos se volvía incierta en la noche antes del año nuevo.

Esa noche del 31 de octubre celebraban Samhain, cuando creían que los espíritus de los muertos regresaban a la Tierra. Para ahuyentar esos malos espíritus se vestían con cabezas y pieles de animales mientras que los sacerdotes de Druida realizaban sacrificios con fuego para celebrar el día de un modo más cristiano.

Conquista romana

Cuando los romanos conquistaron la mayoría del territorio celta en el 43 d.C., se incorporaron dos festividades de origen romano además de la Samhain. Durante cuatro siglos, Feralia fue un festival en el que se rendía culto a los muertos y Pomona fue el festival de la cosecha, cuyo nombre se debe a la diosa de los frutos (manzanas) y árboles. Durante la ceremonia del 31 de octubre los celtas se disfrazaban con las pieles de los animales sacrificados para sacar del pueblo a los demonios que los visitaban y poder regresar a la normalidad al día siguiente.

Con las cenizas y restos de los sacrificios hacían un rito para conocer el futuro de los siguientes meses. Asimismo, se celebraba el “Sabbath” o fiesta de brujas. En ella, las brujas y brujos se reunían para ofrecer sacrificios a Satanás, señor de la muerte, mediante ritos, actos sexuales y muerte.

En la Edad Media se quemaban gatos negros, por creerlos amigos de las brujas. Hasta que llega a los Estados Unidos, hace dos siglos. Allí comenzaron a celebrar esta fecha las pequeñas comunidades de irlandeses católicos a mediados del siglo 19, para luego, a mediados del siglo 20, se esparció la tradición al resto del planeta.

Su significado

Cuando el emperador Constantino decretó que los habitantes del  imperio se convirtieran al cristianismo, muchos ritos paganos se incorporaron.

Fue así como el festival de Samhain se infiltró. Hacia el siglo VIII, la Iglesia Cristiana convirtió el 1° de noviembre en el día de Todos los Santos para rendir homenaje a aquellos santos que no tuvieran un día particular de celebración. A lo largo de los años, estas festividades se combinaron, y la mayoría llamó “All hallowmas” (la masa de todos los santos, de las personas santas) al Día de Todos los Santos. La noche anterior se conoció como “All Hallows Eve” (Víspera del Día de Todos los Santos). Con el tiempo, su nombre se fue reconvirtiendo y transformando hasta quedar en este término simple, Halloween.

Reinas del Aquelarre

En la Edad Media comenzó la persecución de todos los ritos paganos, todo lo que no era cristiano y era perseguido por su presunta vinculación con lo maligno. Sin embargo, es con la Contrarreforma y con los distintos cismas protestantes cuando la persecución de la brujería se incrementó. Fue con la bula papal Summis desiderantis affectibus, del Papa Inocencio VIII, el 5 de diciembre de 1484, con la que se legitimó la persecución tortura y ejecución de brujas, generalmente ardiéndolas en la hoguera. Empezaba así La Inquisición a perseguir la hechicería.

La figura histórica más famosa que fue condenada a arder en la hoguera bajo la acusación de bruja fue Juana de Arco. Estas son alguna de las tantas leyendas que narra el nacimiento de una fecha que quedó en la historia, y no solo hace referencia a los muertos como habitualmente se cree o se piensa el 31 de octubre.



HECHOS: LAS HOGUERAS

La noche del 31 de Octubre los druidas erigían una enorme fogata de año nuevo (para ellos el año nuevo, la nueva vida, el aumento de sus poderes ocurría la noche de Samhain). Quemaban animales, fogatas y seres humanos como sacrificio a su Dios sol y a Samhain, su divinidad de la muerte.

Durante esta ceremonia diabólica la gente usaba disfraces hechos de cabezas y pieles de animales.

En las prácticas de la celebración, dominaban el arte de la adivinación, saltaban sobre las llamas o corrían a través de ellas, bailaban y cantaban. Todo esto era hecho para ahuyentar a los malos espíritus.

CONMEMORACIÓN: EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS Y DE LOS MUERTOS

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza el 1° de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. Es una festividad mexicana y centroamericana, se celebra también en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana.

La Unesco declaró esta festividad Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Día de Muertos es un día festejado también en el Brasil, como Dia dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que la festividad mexicana. Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles.

Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan desde hace tres mil años.

Era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. En el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexicano, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo.

Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la «Dama de la Muerte” (actualmente relacionada con «la Catrina”, personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.