Marcelo Peralta Martínez
supledomingo@cronica.com.ar

La historia está escrita y eso no podemos negarlo. Ahora bien, tras años y años de estudios, se determinó que en una antigua tablilla babilona estaría representado un espíritu fantasmal, en pleno proceso de cambio de plano.

Rituales, muertes, espíritus y un pasado completamente cargado de misterios hacen de Babilonia un lugar de culto para los investigadores, expertos y curiosos, quienes disfrutan desandar no solo por la historia, sino también por el legado del lugar, su misticismo, además de aquella realidad, pero también irrealidad que rodea. ¿Podría ser esto posible? ¿Qué refleja el eterno dibujo?



Muchas podrían ser las preguntas para develar de este extraño fenómeno, que no para de sorprender e intrigar.}

Allá en el tiempo

Según un nuevo libro de Irving Finkel, conservador del departamento de Oriente Medio del Museo Británico de Londres, una tablilla construida hace más de 3.500 años en Babilonia reflejaría sin más que la figura de un fantasma, lo que podría ser la primera representación conocida de un espectro semejante hasta la actualidad.

Más detalles

Esta pieza, única en su especie, se halló hace ya muchos años dentro de las bóvedas del Museo Británico y como consecuencia de una intensa serie de estudios, los investigadores que trabajaron con ella determinaron que la tablilla fue fabricada en arcilla y forma parte de una guía para exorcizar fantasmas, detallando en que fase el espectro se encuentra.

De esta forma, el dibujo efectuado en la piedra, representaría al fantasma de un hombre, en pleno momento en el que es conducido por una mujer hacia el más allá, por medio de una soga.

Dicen los expertos que “en este caso, se trata de deshacerse de un molesto fantasma masculino dándole una amante”. Es destacable señalar que la tablilla nunca fue expuesta al público y solo es utilizada por pormenorizadas investigaciones.

Por otra parte, Finkel recordó que para él “la obra fue hecha por un dibujante muy consumado”, debido a los detalles que en ella figuran y la dificultad, más para aquella época de encontrar a la persona indicada para reflejar con todo lujo en ilustraciones pormenorizadas las vivencias que allí sucedían, y para las cuales consideraban necesario reflejar a toda la humanidad.

Como un legado que sin querer terminó siendo la punta de flecha de museos y otros salones en donde la historia habla por sí sola.

Escrituras escondidas

En paralelo, se sabe que aunque falta la mitad de la tablilla, en el reverso de la misma hay un texto, bastante extenso, y que allí se pueden leer las instrucciones para tratar con un posible espíritu fantasmal cuando este “se apodera de una persona, y la persigue y no se puede soltar”.



La última línea del ritual encontrado advierte: “no mires detrás de ti”. Finkel consideró que esta advertencia estaba dirigida a las mencionadas figuras al momento de entrar en el inframundo, aunque no descarta que “quizá el mensaje iba dirigido al exorcista al salir de las figurillas”.

En tanto, el propio científico manifestó conocer que el texto de la tabla babilónica describía un ritual de espectros fantasmales, pero no examinó todo como debía, recién hasta que empezó a investigar para su nuevo libro: The First Ghosts: Most Ancient of Legacies (“Los primeros fantasmas: El más antiguo de los legados”), publicado hace pocos días. Un dato más curioso aun es que dijo que la imagen en cuestión solo se logra ver cuando es observada de arriba a abajo y con una luz.

Línea de tiempo

Finkel sostuvo que las prácticas e ideas del pasado sobre el mundo espiritual tienen en la actualidad una llamativa conexión. “La gente antiguamente tendía a ser comprensiva con los fantasmas, a menos que fueran realmente repugnantes”, explicó y agregó: “Cuando lo eran, había magos especializados o exorcistas que conocían los hechizos y rituales adecuados y lo que se podía hacer para deshacerse del fantasma, expulsarlo y enviarlo de vuelta al inframundo, donde pertenecía”.



Exposición

Por último, según adelantó en el medio The Guardian al respecto, espera exponer la tablilla babilónica, señalando que un artefacto así nos acerca a nuestros antepasados: “Todos los miedos, debilidades y características que hacen que la raza humana sea tan fascinante, seguro que estaban ahí a raudales hace 3.500 años”.

En la actualidad no se pudo determinar si esta historia es real o no, para tampoco pudo aportar pruebas o datos que la destierren definitivamente. Empero, es posible que el espíritu fantasmal visto en Babilonia, sea solo un ápice del inmenso registro que estos casos originaron desde la existencia misma de la humanidad, hasta nuestros días. Fuente: dw.com

FANTASMAS MOLESTOS
LOS PASOS A SEGUIR


La tablilla, que es tan pequeña como para caber en una mano, tiene detalladas las instrucciones para deshacerse de molestos espíritus fantasmales.

Por ejemplo, en las instrucciones se exige que el exorcista haga figuras de un hombre y una mujer, prepare dos recipientes de cerveza y, al amanecer, pronuncie una serie de palabras específicas invocando al dios mesopotámico Shamash, quien es el responsable de llevar a los fantasmas a la paz eterna.

“Este ritual se promulgaría, creo, en el caso de un fantasma doméstico persistente, probablemente familiar, que se estaba convirtiendo en algo más que una broma, y mucha gente se estaba asustando y no quería que siguiera así”, dijo Finkel a Live Science y culminó subrayando que no se trataba de un ritual simbólico, sino literal: la idea era trasladar al fantasma a una de las figurillas. ¿Quién es Irving Finkel? Nacido en 1951, bautizado bajo el nombre de Irving Leonard Finkel , este filólogo y astrólogo británico en la actualidad, es el encargado adjunto de la escritura, los idiomas y las culturas de la antigua Mesopotamia en el Departamento de Oriente Medio del Museo Británico.

Allí, se especializa en inscripciones cuneiformes en tablillas de arcilla de la antigua Mesopotamia. En tanto, además de ser el autor de varios libros (académicos y de ficción), Finkel se dedica a estudiar la historia de los juegos de mesa, mientras que vive en el sureste de Londres con su esposa Joanna y sus cinco hijos.