INVESTIGACIONES

Informe especial: exploradores de misterios

Entre misteriosas desapariciones, espíritus errantes y predicciones

Por Carlos Parodi (*)
@CarlosParodi.64

Se ha dicho alguna vez que no es lo mismo buscar algo que no existe, que buscar algo que no se sabe si existe o no. Y lo cierto es que este último tópico implica sumergirse en las aguas de la incertidumbre y especulación filosófica, pero despojadas de ataduras dogmáticas.

En tal sentido, a lo largo de la historia, los métodos científicos compuestos por teorías e hipótesis, análisis, estudios y evidencias, también han deparado controvertidas implicancias merced a los extraños acontecimientos vividos por algunos exploradores de raigambre cientificista.

Desde encuentros con entidades espec- trales que no "deberían estar ahí", hasta sorpresivas desapariciones o funestas predicciones que acaso delimitaron el súbito final de un indómito aventurero.

El siglo XIX ha sido pródigo en insólitas "manifestaciones" que han distorsionado las coordenadas del espacio-tiempo comúnmente aceptadas.

Tal fue el curioso hecho acontecido en 1848, cuando el explorador y naturalista alemán Ludwing Leichhardt (1813-1848) emprendió -junto con diez hombres y caballos que cargaban con armas y herramientas- una travesía de 4500 kilómetros a través de las zonas más desoladas de Australia.

Pero lo cierto es que el explo- rador y todo su equipo de trabajo desaparecieron de la faz de tierra australiana sin dejar ninguna huella.

Muchas fueron las teorías que orillaron acerca de su enigma: desde haber sido masacrados por una tribu aborigen, hasta haber muerto a consecuencias de alguna epidemia mortal.

Lo real es que su misteriosa disipación, sigue des- velando a los investigadores. Hacia el año 1892, una curiosa historia tuvo como protagonista al académico germano Hermann Hilprecht (1859-1925) durante su viaje para realizar excavacio- nes en la región que pertenecía a la ciudad de Nippur, en la an- tigua Mesopotamia.

Allí mismo, el profesor confesó ante su gru- po de trabajo que había sentido una "presencia espectral" que describió como a la de un sacer- dote del templo de Bel, quien lo habría ayudado finalmente a decodificar varias escrituras ta- lladas en piedras.

Enigmáticos sucesos en el Tibet

A través de los años, en la región del Himalaya, también se han re- portado diversas exploraciones de connotaciones sobrenaturales. El arqueólogo, artista y viajero ruso Nikolai Roerich (1874-1947) fue uno de los tantos que se interesó por recorrer las regiones no exploradas de Mongolia y del Tíbet.

Más allá de su formación acadé- mica, su acentuada influencia eso- térica también lo llevó a indagar acerca de los paraísos espirituales pertenecientes a los reinos míticos y subterráneos de "Agartha" y "Shambhala", cuyas oníricas imágenes -que decía obtener durante sus viajes astrales- posteriormente las plasmaría tanto en sus obras de arte como en las crónicas de sus diarios personales.

La audaz exploradora antropóloga y periodista francesa Alexandra David Weel (1868-1969), conocida por haber sido la primera mujer occidental que ingresó a la "ciudad prohibida" de Lhasa, se obsesionó por los misterios del Tibet, enigmática región a la cual recorrió montada en un elefante.

Esta aventurera también era fiel seguidora de los preceptos ocultistas de Madame Blavatsky.

Practicó meditación y convivió con monjes, y durante sus exploracio- nes solitarias llegó a manifestar sus propias "Tulpas", que refieren a aquellas materializaciones del pensamiento y emociones que llegan a obtener una des- concertante densidad corpórea.

También los desolados paisajes del Himalaya fueron el escenario de las alucinantes experiencias vi- vidas por el médico y explorador escocés Lawrence Waddell (1854- 1938) quien vivió con el grupo étnico de los Sherpas ("guías") que lo llevaron a descubrir los secretos lugares en los cuales ha- bitaban unos misteriosos seres llamados "Metoth ("Criaturas salvajes de las nieves") acaso los antecedentes directos del emble- mático "Big Foot".

Por su parte, la vida del periodista, explorador, investigador y fotógrafo norteamericano Harrison Forman (1904-1978) también estuvo plagada de aventuras riesgosas y de misterios.

Corresponsal del "New York Times" durante la Segunda Guerra Mundial y de la revista "National Geographic", también se especializó en estudios de filosofía oriental que lo impulsaron a indagar en los enigmas de la meseta tibetana.

En esos lugares, participó de rituales conside- rados prohibidos a los extranjeros y pudo visualizar entre brumas a "Yamá", o "Rey del Infierno". Esa experiencia marcó un antes y un después en su vida, y la detalló en su libro más enigmático "A través del Tíbet prohibido. Una aventura en lo desconocido".

PERIODISTA
UNA EXPERIENCIA FATAL


Fue hacia el atardecer del 24 de marzo de 1939 cuando el periodista escritor de viajes y explorador Richard Halliburton -que había nacido en Estados Unidos en el año 1900- iba al mando de su embarcación "Sea Dragon" desde Hong Kong en dirección a San Francisco, cuando desapareció en alta mar durante un tifón en el Océano Pacífico.

Hasta ese día fatal, el afamado cronista había alcanzado la gloria por haber sido el primer hombre en cruzar a nado el Canal de la Mancha.

Pero lo curioso es que una vez conocida la noticia de su muerte, algunos memoriosos recordaron un hecho anecdótico que Halliburton había experimentado.

Poco tiempo atrás, y durante un viaje de exploración a Yucatán, el aventurero se había atrevido a nadar en un estanque sagrado para esa cultura milenaria, ya que antiguamente se utilizaba para los sacrificios que realizaban los mayas.

En tal sentido, había sido advertido por un grupo de místicos mexicanos acerca de la maldición que caería para aquella persona que profanara ese recinto.

Pese a ello, el arriesgado periodista hizo caso omiso de aquella admonición y aparentemente la funesta predicción acabó con su vida.

(*) Periodista, investigador de temas sobrenaturales

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