Uno de los abogados de las hijas de Alberto Nisman, Federico Casal, sostuvo este miércoles que al fiscal de la causa AMIA "había que callarlo, por eso lo mataron", al reivindicar el fallo de este martes del juez federal Julián Ercolini que calificó el caso de "homicidio simple". 

"A Nisman había que callarlo, por eso lo mataron",
aseguró en declaraciones formuladas este miércoles a Radio Continental, en las que también calificó como "muy grave que el Estado que debía custodiarlo haya intentado encubrir el hecho".

En este sentido, Casal cuestionó este miércoles que "los custodios no cumplieron el protocolo" y agregó que "además de las amenazas que recibió desde 2012, acababa de denunciar a la entonces Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner)" en los días previos a su muerte.

"Había que callar su denuncia y la archivaron y había que desacreditar sus dichos por eso la campaña brutal que tuvieron que sufrir las hijas", se quejó.

En el fallo de este martes, Ercolini procesó al técnico en informática Diego Lagomarsino como partícipe necesario del asesinato del fiscal de la AMIA.

Para el representante de las hijas de Nisman, "si bien es grave que se asesine a un fiscal, es muchísimo más grave que las autoridades que tenían a su cargo la custodia no hayan hecho nada".

"Hay puntos oscuros que están en trámite de investigación y un entrecruzamiento de llamados que aún no está concluido",
destacó, al tiempo que recordó que "hubo un movimiento completamente inusitado en momentos previos al asesinato".

Acerca de si Ercolini debería haberle dictado la prisión preventiva a Lagomarsino, Casal manifestó este miércoles que ese análisis "debe interpretarlo el juez" en base a argumentos tales como si el imputado puede entorpecer la investigación o no.

"El juez ha interpretado que es suficiente con una tobillera para que se presente cuando sea llamado", aseguró.

"El principal interés de las chicas (las hijas de Nisman) es que la justicia les dé una respuesta clara y precisa de qué pasó con su muerte", dijo, y aseguró que "ni las hijas ni la madre quieren estropearle la vida a nadie". 


Al finalizar, Casal consideró este miércoles que "esto fue una crónica de una muerte anunciada" en alusión a los dichos de Nisman sobre la posibilidad de que lo podían matar.