Personal de Motorizada de la Comisaría Vecinal 1C realizaba uno de los tantos controles para cumplir la cuarentena obligatoria, en la avenida Bernardo de Irigoyen y Carlos Calvo, cuando detuvo a un taxi Chevrolet Prisma, conducido por un hombre de 60 años y a un pasajero chino, de 44.

El pasajero exhibió en un primer momento un supuesto certificado médico en el que constaba que se encontraba libre de COVID-19, y que el 19 de marzo último había ingresado desde Chile.

El chino contó a los oficiales que estuvo recorriendo lugares de la provincia de Buenos Aires en busca de amigos que lo alberguen aunque con resultado negativo, por lo cual subió al taxi para ir en busca de un hotel donde alojarse.

Con el caudal informativo que el propio pasajero brindó, los policías les solicitaron a los dos hombres que permanecieran dentro del auto, al tiempo que desviaron unos diez metros el paso de peatones y autos y se solicitó un móvil sanitario de la Comisaría Vecinal 1C, que quedó a cargo del protocolo médico.

Este es el taxi con el pasajero y chofer detenidos.