La abogada que se hallaba el lunes pasado en el departamento del barrio de Belgrano, donde fueron asesinados un hombre de nacionalidad mexicana y su hijo, en una presunta venganza narco, fue detenida en su casa de la localidad bonaerense de Ituzaingó. 

Se trata de Julieta Estefanía Bonanno, quien fue apresada cerca de las 5 de esta madrugada en su domicilio de la calle Esperanza al 1700, de ese partido del oeste del conurbano bonaerense, por personal de la División Homicidios y de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina (PFA).

Bonnano es la letrada que se hallaba reunida con el mexicano Rodrigo Alexander Naged Ramírez y su hijo colombiano John Naged en el departamento D del 10mo. piso del edificio de la avenida Cabildo 2659 al momento del doble crimen.

La detención fue ordenada por el juez federal de Campana Adrián González Charvay, quien estuvo a cargo de la investigación de la causa “Bobinas Blancas” en la que el año pasado se secuestraron dos toneladas de cocaína camufladas en bobinas de acero listas para ser enviadas a Europa.

En aquella investigación, el juez había detenido, entre otros, al mexicano Naged Ramírez, apodado “El Ingeniero”, quien estuvo alojado en el penal de Ezeiza hasta marzo de este año, cuando fue excarcelado por cuestiones médicas, ya que había sufrido un ACV y no podía movilizarse con normalidad.

Si bien el doble crimen ocurrió en la Capital Federal y comenzó siendo investigado por el fiscal Anselmo Castelli y el juez Alejandro Litvak del fuero Criminal y Correccional porteño, ante las evidencias que podía tener con la causa “Bobinas Blancas”, se declinó la competencia en González Charvay.

Este magistrado fue quien en las últimas horas firmó la detención de la abogada Bonanno, a raíz de las contradicciones en su declaración y tras analizar una serie de videos, entre ellos el de la entrada al edificio de la avenida Cabildo.

En esa filmación, se observa que la letrada llegó a la puerta del edificio y tocó timbre a las 21.40 y pocos segundos después, se acerca el presunto sicario vestido con un jean y un buzo con capucha y se ubica detrás de ella, fingiendo ser un vecino que se había olvidado las llaves. El hijo de Naged demoró tres minutos en bajar a abrir la puerta y a los investigadores les llamó la atención que en ese lapso la abogada en ningún momento giró su vista para ver al hombre que tenía detrás suyo, como si supiera que estaba allí y que, además, lo conocía.

Fuentes de la investigación dejaron trascender, además, que el juez González Carvay cuenta con otro video en el que se observa a la abogada conversando con un hombre con características similares a las del supuesto sicario.

La abogada permaneció reunida con Naged Ramírez y su hijo y cuando le abrieron la puerta para que se retire, apareció el sicario en el palier, quien los amenazó con un arma y los obligó a ingresar al departamento.

Según el relato de la abogada a los investigadores, el sicario la obligó a maniatar a las víctimas y la encerró a ella en el lavadero, tras lo cual asesinó al mexicano y a su hijo de un balazo calibre 9 milímetros cada uno en la cabeza.

En la escena del crimen, la policía secuestró tres vainas servidas y un cuchillo ensangrentado que está siendo analizado para intentar establecer si la sangre pertenece al sicario o a las víctimas.

Fue la propia abogada que, con sus gritos desde el lavadero, alertó a los vecinos que, luego, llamaron a la policía y llegaron al departamento donde descubrieron a los cadáveres.

Los pesquisas intentan también determinar por qué motivo un asesino a sueldo dejó viva a una testigo que puede llegar a identificarlo, cuando fue a cometer un crimen de este tipo.

Ante todas estas sospechas, el juez Gonzalez Charvay ordenó la detención de la abogada Bonanno, quien tiene causas abiertas en el Departamento Judicial de Morón, donde fue denunciada por venta de influencias, oferta de contactos judiciales y libertades que no fueron tales a cambio de dinero.