El hombre que había intentado matar a tiros a su ex concubina y a la hija de ésta y que fue encontrado decapitado en la ciudad bonaerense de Saladillo, fue asesinado a puñaladas y le cortaron la cabeza con una sierra. Tras varias horas de búsqueda, parte de su humanidad fue encontrada cuando era llevada por un perro en su boca, casi jugando.

La autopsia realizada en la morgue de La Plata al cuerpo de Luis Roberto Domínguez (66) despejó las dudas sobre si lo habían matado o se había suicidado tras atacar a las mujeres. El hecho comenzó cuando el lunes pasado, María Rosa Abal (62) y su hija, Marisa Vanesa Moreno (29), fueron baleadas en su casa ubicada en Hipólito Yrigoyen al 3900, de Saladillo, en el centro de la provincia de Buenos Aires, a unos 170 kilómetros de la Capital Federal.

A raíz del hecho, Moreno sufrió una herida de bala en la mano derecha, mientras que Abal recibió un disparo en el omóplato izquierdo, por lo que ambas fueron internadas en el Hospital Posadas de Saladillo. Alicia, una vecina de Saladillo, contó que al momento de los disparos, el hijo de Marisa Moreno dormía y resultó ileso, mientras que las mujeres heridas recibieron el alta médica el martes.

Según las fuentes, las víctimas denunciaron en la comisaría de la Mujer y la Familia local que el agresor había sido Domínguez, el ex concubino de Abal, ante lo cual la fiscal de turno del distrito, Patricia Hortel, ordenó la búsqueda del sospechoso en una causa que caratuló como "tentativa de homicidio".

Paralelamente, el martes a las 18 se halló el cuerpo decapitado de Domínguez en un descampado situado en Bonifacio Alisal y Armendáriz, a unos 900 metros de la casa de Abal y Moreno, en las afueras de Saladillo. Tras la autopsia, quedó establecido que el hombre fue apuñalado en el cuello, se empezó a desangrar y finalmente le cortaron la cabeza, presuntamente con una sierra.

De esta forma, quedó descartada la hipótesis inicial de que después de haber atacado a las mujeres, se suicidó y su cuerpo fue depredado por animales. De hecho, en el lugar del hallazgo ni siquiera había sangre, por lo que se sospecha que a Domínguez lo mataron y decapitaron en otro sitio.

Inicialmente, la cabeza no fue hallada cerca del cuerpo sino que horas después de que el personal de la División Canes realizó un rastrillaje la localizó en un pastizal de la zona tras el llamado de una vecina, que vio como su perro jugaba con parte de esa humanidad, que la tenía colgada de su boca.