Camila tiene 9 años y era intensamente buscada tras su desaparición en el barrio porteño de Floresta. El lunes, su mamá la mandó a buscar un encendedor a lo de una vecina, que vive en el mismo conventillo, pero con el correr de los minutos no volvió y su madre empezó a desesperarse.

Camila tiene 9 años y vive en el conventillo con su mamá y hermanos.

Después de varias horas de búsqueda, apareció en la casa de un albañil que había estado en dicho complejo habitacional de Avenida Gaona realizando tareas de mantenimiento.

Una cámara de seguridad fue clave para determinar su detención, dado a que filmó el momento en que la menor se iba junto con el hombre, cuyo domicilio queda en Constitución. La nena está siendo revisada por personal del Same, aunque trascendió que se encuentra en buen estado de salud.

"Ella se supone que nunca salió a la calle. Fue a lo de una vecina a buscar un encendedor, pero pasaron 15 minutos, no volvía y la empezamos a buscar", contó Lorena, tía de la nena cuando se manifestaba junto a familiares de Camila en la esquina de Avenida Gaona y Helguera.

La familia de la nena sospechó del albañil que era habitué del lugar y que, de hecho, ya había robado un celular en otra oportunidad. Acto seguido, la policía se dirigió hacia el domicilio y cerca de las 10 de la mañana, encontró a la nena sana y salva.