Por Fernando Vázquez
fvazquez@cronica.com.ar

Pesquisas policiales de la comisaría de Villa Tesei (2ª de Hurlingham) lograron detener a un adolescente, de 16 años, en la investigación del salvaje asesinato a balazos del trabajador de una clínica, en un violento asalto que se registró el 7 de junio pasado en dicha zona, en el oeste del conurbano bonaerense.

El chico es un motochorro que dio muerte a la víctima para robarle una motocicleta, mientras el hombre se hallaba en compañía de su hijo. Trascendió que este precoz delincuente ya fue identificado, en rueda de reconocimiento, como uno de los forajidos. A su vez, los servidores públicos apresaron preventivamente a otro individuo, estimándose que también actuó en el tremendo crimen.

El cruento suceso había sido primicia en su momento de nuestro sitio web cronica.com.ar. Un dato que resulta estremecedor: el menor capturado y el hijo de la víctima, que había sido herido en el ilícito, eran amigos de la infancia y hasta jugaron juntos a la pelota.

Los voceros de los tribunales de Morón revelaron que el marginal, llamado Ilán Nehuén y que está preventivamente alojado en un instituto de Menores en la ciudad bonaerense de La Plata, aparece acusado en el tremendo homicidio de la infortunada víctima, identificada como Juan Gregorio Díaz, de 42 años.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el menor fue individualizado por testigos en una rueda de reconocimiento como uno de los marginales involucrados en el ilícito.

Trascendió que el jovencito, de 16 años, fue apresado por los pesquisas en un procedimiento que se realizó en una finca situada en Santa Mónica al 4500, entre El Cóndor y Juan Bautista Kiernan, a 250 metros del Acceso Oeste, en Villa Tesei, en cuyo interior se incautaron autopartes, patentes de motovehículos y una motocicleta que se asegura que tenía pedido de secuestro. En total, los investigadores policiales llevaron adelante 4 allanamientos.

Versiones aportadas por los habitantes del humilde vecindario sostienen que Ilán Nehuén y el hijo del trabajador jugaban juntos, en la infancia, al fútbol.
 

Así fue el hecho

El hecho se produjo en el cruce de Juan Bautista Kiernan y Santa Mónica, a pocos metros de la vivienda del menor apresado. Díaz, de 42 años, fue alcanzado por un certero proyectil en la espalda -a la altura de la octava vértebra- lo que originó que dejara de existir tras ser trasladado, de urgencia, al Hospital Alejandro Posadas, en Haedo, mientras que su hijo, de 15, padeció una herida de arma de fuego en el brazo izquierdo, luego de ser perseguido por 2 motochorros. Ambos malvivientes se apoderaron de la moto KTM Duque blanca y naranja de 250cc en la que viajaban estos damnificados y, de manera inmediata, fugaron rápidamente. La víctima fatal se desempeñaba en una clínica, en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, en el partido de La Matanza. El trabajador fue agredido por los asaltantes cuando regresaba en el vehículo a su casa y luego de haber concurrido a buscar al adolescente al colegio parroquial Santa Marta, ubicado en Villa Tesei.

Como consecuencia de sus heridas, el chico fue llevado al mismo hospital, aunque posteriormente se lo envió a un sanatorio instalado en Ramos Mejía, oportunidad en la que señaló: “Salí del colegio a las 22:30 y con mi papá cruzamos la avenida Vergara, hicimos 3 cuadras por Kiernan y vimos una moto atrás con 2 sujetos. Sin decir nada, el acompañante extrajo un revólver y nos disparó. Mi padre aceleró para escapar y entonces ellos nos persiguieron 10 cuadras”.

Autoridades policiales de la Jefatura Distrital de Hurlingham y de la Jefatura Departamental de Morón se encargaron de supervisar los procedimientos. Intervinieron en la causa, que fue caratulada “Homicidio en ocasión de robo”, el doctor Claudio Marcelo Oviedo, fiscal de la Unidad Funcional N° 5, y su colega Gabriel Nicolás Crudo Iturri, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1, ambos pertenecientes al departamento judicial de Morón.