El hecho ocurrió en la calle Tres de Febrero al 3800. (Télam)

El acusado de haber asesinado a balazos a su sobrino y a las dos mujeres que lo cuidaban en una casa de la localidad bonaerense de Caseros se negó este martes a declarar ante el fiscal de la causa, que pedirá que siga detenido por el triple crimen, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Antonio Pignotti (94), quien anoche fue sometido a un estudio médico que determinó que estaba lúcido, ubicado en tiempo y espacio, y en condiciones de ser sometido a proceso, por lo que el fiscal Fabio Cardigonde resolvió tomarle declaración indagatoria.

Fuentes judiciales informaron que el anciano, por consejo de su defensa oficial, se negó a declarar ante el fiscal que le imputó el homicidio agravado por uso de arma de fuego de Hubert Rubén Buffoni (60), Miriam Esther Segovia (60) y la madre de ésta, María López (80).

 

 


En la indagatoria, Cardigonde también acusó a Pignotti del delito de "tenencia ilegal de arma de uso civil" ya que la pistola que la documentación de la pistola que se le incautó estaba vencida, dijeron los informantes.

Según las fuentes, el fiscal va a solicitar al juez de Garantías 5 de San Martín, Nicolás Schiavo, que ordene la detención formal del acusado, que esta tarde seguía aprehendido y alojado en la comisaría de Villa Bosch.

Además, Cardigonde requirió que Pignotti sea sometido a una serie de peritajes psicológicos y psiquiátricos para determinar si es imputable, más allá de que los primeros estudios que se le practicaron en el Hospital Eva Perón (ex Castex) de San Martín no detectaron ninguna alteración en su estado de salud mental.

Es que el fiscal no descarta que el acusado tenga sus facultades mentales alteradas dadas las características del hecho que se le imputa.

En se sentido, los voceros consultados señalaron que si bien Pignotti aparentemente acusaba a Buffoni de haberle robado dinero, los pesquisas determinaron que esta víctima -sobrino del imputado por parte de la viuda de aquel- era el propietario de la vivienda donde ocurrió el triple crimen y le prestaba el inmueble al anciano.

"Buffoni era contador y disponía de su propio dinero, por lo que no tenía necesidad de robarle a Pignotti", describió una fuente con acceso al expediente.

Por ello es que otra de las hipótesis que manejan los pesquisas es que el hecho se haya desencadenado porque Buffoni pretendía internar a Pignotti, quien residía solo y tenía un mal concepto vecinal.

El hecho ocurrió este lunes a las 13, en una casa situada en la calle Tres de Febrero al 3800, casi esquina Ángel Pini, a metros de la Plaza Pineral, de Caseros, en la zona noroeste del conurbano, donde vivía Pignotti.

De acuerdo con los voceros, un vecino del barrio escuchó disparos provenientes de esta casa, por lo que alertó de la situación a efectivos que recorrían la zona a bordo de un patrullero de la comisaría 1ra. Caseros y se trasladaron hasta el lugar.

En momentos en que el patrullero estacionaba en la puerta de la vivienda los policías observaron a una mujer tirada en la puerta de ingreso y a otra de mayor edad que salía a la carrera y que desde atrás un anciano le disparaba en la cabeza, a raíz de lo cual, la víctima cayó en el patio delantero.

Ante esa situación, los efectivos inmediatamente aprehendieron a Pignotti, quien portaban una pistola calibre .22 marca Tala y les dijo que estaban "cansado de que le roben".

Luego, los policías auxiliaron a las dos mujeres baleadas en el frente de la vivienda y dentro de la misma hallaron a Buffoni (60) tirado en el piso y asesinado de un balazo en la espalda.

Según las fuentes, Segovia y López fueron trasladadas de urgencia al Hospital Carrillo de Tres de Febrero, donde la primera murió al ingresar y como consecuencia de un tiro en el tórax.

Mientras que López estuvo internada con "pronóstico reservado" hasta minutos después de las 17 cuando falleció a raíz de una herida de bala en la cabeza, detallaron los voceros.

De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los investigadores a partir de las primeras diligencias, Segovia y López residían a unas ocho cuadras de la escena del crimen, en Esteban Merlo y avenida San Martín, también de Caseros, y habitualmente cuidaban de Pignotti; mientras que Buffoni era el único familiar que visitaba regularmente al ahora acusado.

"Si te prestaba plata, venía y te decía: 'Más vale que me devuelvas la plata porque sino te mato'", recordó un vecino de Pignotti que solía jugar tejo con este en la plaza.

Por su parte, Andrea, una prima del asesinado Buffoni, relató a la prensa que Pignotti había trabajado como colectivero y que "era un hombre malo" y "agresivo", especialmente desde que había quedado viudo.

"Estaba mal de la cabeza. El arma la tuvo toda la vida y a la casa no entraba nadie. El único que lo visitaba y le llevaba comida era su sobrino", indicó la mujer, quien agregó que Buffoni pretendía "internar" a Pignotti, por lo que esto también pudo haber sido el disparador del ataque.

 

 

Fuente: Télam