Por Fernando Vázquez 
fvazquez@cronica.com.ar 

El cráneo de un individuo, con 2 balazos, y otros restos óseos de la misma persona aparecieron en un sector de médanos, en la localidad bonaerense Villa Gesell y en dirección a Cariló. Los investigadores creen que estos huesos pertenecerían a un hombre, de alrededor de 35 años, quien era adicto al consumo de drogas y que se presume habría sido salvajemente asesinado en una clásica venganza. 

La supuesta víctima del tremendo crimen había sido vista por última vez con vida en junio pasado. Al respecto, los voceros de los tribunales de Dolores revelaron que, hasta el momento, la identidad del occiso no está plenamente certificada y por dicho motivo los objetos incautados fueron trasladados a un  laboratorio situado en Junín, dependiente de la Procuraduría de la provincia de Buenos Aires, para ser sometidos a estudios de ADN.

Pese a que no hay todavía confirmación oficial de los datos filiatorios del fallecido, los pesquisas policiales tienen la certeza de que sería un individuo de aproximadamente 35 años, quien fue sindicado como consumidor de estupefacientes y cuyos familiares desconocían totalmente su paradero desde junio de 2017.

Trascendió que el macabro hallazgo se produjo el 31 de enero pasado, cuando un turista se contactó con los efectivos policiales de Villa Gesell y denunció que había localizado varios huesos, que estaban abandonados en un médano situado a la altura de la ruta provincial 11, en proximidades del camping Pucará y a unos 300 del mar, en la zona norte de la región y en dirección al distrito de Cariló.

Medios periodísticos de la costa atlántica habían barajado la posibilidad de que los restos pertenecían a una mujer secuestrada y asesinada en la última dictadura militar.

Varios procedimientos Sin embargo, las pericias realizadas por los expertos de la Policía Científica establecieron que en realidad los huesos correspondían a una persona fallecida entre 4 y 6 meses antes del hallazgo y que el cráneo incautado además presentaba 2 certeros impactos de bala, efectuados con un arma de fuego que presuntamente sería un 32 largo.

Verónica Zamboni, fiscal en turno de la Unidad Funcional N° 6 de Villa Gesell, dependiente del  departamento judicial de Dolores, por consejo de los investigadores, avaló la sugerencia de convocar a los miembros de la División Canes de la fuerza de seguridad provincial ya que el objetivo era rastrillar el  médano de casi 3 kilómetros de extensión, concretándose a su vez excavaciones destinadas a dar con las restantes partes óseas de la víctima.
 
Gracias a los datos logrados por los especialistas -entre ellos integrantes del área de Antropología Forense-, los pesquisas comenzaron a elaborar diversas hipótesis y, de esta manera, las sospechas apuntaron al individuo que había desaparecido a mediados del año pasado.

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, los restantes huesos del sujeto habrían sido  devorados por los distintos animales que transitan por los médanos de Villa Gesell.

Con estas nuevas pistas obtenidas en el expediente, los servidores públicos llegaron a localizar a los parientes del adicto, quienes habrían señalado que “no les extrañaba el final del hombre” y que podría “estar en cualquier parte”.

Autoridades policiales de la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Villa Gesell colaboran en las diligencias para aclarar el asesinato. La causa se encuentra preventivamente caratulada “ Hallazgo de restos óseos”.