Momento en que los malvivientes descienden del coche para secuestrar al comerciante. (Captura video)


Un "muy reconocido" miembro de la comunidad gitana de Rosario, de 76 años, fue secuestrado y liberado después de cinco horas tras el pago de un rescate. El subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales, Darío Chávez, no descartó que el hecho esté vinculado a la banda narco Los Monos, aunque de momento aseguró que no hay evidencias que apunten a la familia Cantero. Con todo, la comunidad gitana fue varias veces relacionada al clan de barrio Las Flores. Por otro lado, Chávez advirtió que el secuestro de este lunes no sería un hecho aislado.

"Queremos pensar que es un hecho aislado pero hace tres meses hubo un caso similar", señaló a Radio 2 el subsecretario de Investigación Criminal.

Chávez precisó que la víctima es "un miembro muy reconocido de la comunidad gitana" dedicada a la compra y venta de vehículos pero resguardó su identidad como así también otros detalles de la investigación que comenzaron, señaló, apenas se aseguró la vida del empresario.

No obstante, confirmó que hay indicios de que el auto Nissan Note hallado incinerado cerca de Pérez habría sido robado y utilizado para el secuestro. También dijo que hay al menos cuatro medidas investigativas en curso y no descartan vínculos con Los Monos. "No tengo nada que los ligue hoy por hoy pero no quiere decir que con el trascurso de la investigación no aparezcan", dijo.
 


 

Los Monos y los gitanos

El lunes 6 de marzo de 2016 Ramón Monchi Machuca fue capturado después de tres años prófugo. En aquel entonces Alejandro Druetta, de la Dirección General de Prevención y Control y de Adicciones (DGPCA), dijo que tenía el dato de que Monchi había encontrado refugio con una comunidad de gitanos. De hecho, tras su detención se allanaron domicilios gitanos en el barrio porteño de Floresta, según señala el sitio rosario3.com.

Algunos días después, el 27 de junio, cayó otro miembro de la banda, Mariano Gordo Cacho Salomón que también estaba prófugo. En ese momento, el jefe de la Policía Federal Néstor Roncaglia señaló vínculos con la comunidad gitana que podría haberlo ayudado a mantenerse oculto. De hecho, el Gordo estaba en pareja con una gitana.