"Hoy lo puedo contar, otras personas no pudieron salvarse", declaró Candela Barrios, la chica de 20 años que fue golpeada por 11 personas a la salida de un boliche rosarino, ni bien salió del Hospital Provincial, lugar donde estuvo internada luego del ataque. "Pasó lo mismo que en Gesell", agregó. 

Candela fue a bailar el lunes a la noche a Mikha, un boliche de Arroyo Seco, y se despertó el martes en la cama del hospital. "Yo no sentí más nada, me estaba yendo. La gente me dice que no reaccionaba. Ya no respiraba. Los paramédicos me pusieron dos inyectables para que reaccionara. Tengo el pecho hundido por las patadas. Sentí que me moría", expresó la joven a Telefe  Rosario

A Candela tuvieron que darle puntos en la cabeza (Gentileza La Capital).

En el boliche me peleé con una sola. Salimos y vinieron todas corriendo. Un pibe me pegó una piña en la mandíbula y allí llegaron 10 más. Me daban patadas en la cabeza, patadas en el cuerpo. Me cortaron la cabeza y empecé a convulsionar. Me dijeron que aún convulsionando me seguían pegando. Un chico quiso defenderme pero él también cayó”, completó Candela.

Gisela, la mamá de la joven, le manifestó a La Capital de Rosario que “se acercaron a insultarla y la golpearon en el piso con los tacos de los zapatos en la cabeza. También la mordieron. El que la tiró al piso de una piña fue un muchacho que estaba con las otras diez pibas, a tal punto que sólo se acordaba que estuvo en el suelo".

Ahora estoy bien, tranquila. Tengo hematomas en la mandíbulas y suturas en la cabeza. Creo que son 7 u 8 puntos. En el cuerpo hematomas grandes por las patadas y en las piernas también, moretones”, cerró Candela al mismo medio.