Ramón Moreyra es un policía de 50 años domiciliado en Villa Elisa y tiene miedo. Por eso, denunció a la pareja de su vecina, ya que lo ataca constantemente con un perro. El animal ya lo agredió en una ocasión y sus brutales mordidas le generaron importantes lesiones, por las que tuvo que ser intervenido. 

Cansado de la situación, Moreyra le contó su historia a Trama Urbana. “Un día estaba limpiando y este hombre creyó que le estaba tirando la basura a su casa”, relató, aunque la vivienda no pertenece al agresor, sino a su novia, pero el sujeto pasa mucho tiempo allí. A raíz de aquella acción menor, que tuvo lugar en la vereda del domicilio de la víctima, en calle 13 y 56 de Villa Elisa, a plena luz del día se inició una discusión que terminó de manera sangrienta. 

“Fuera de sí, fue a buscar a su perro pitbull y me lo tiró encima, ordenándole que me atacara, mientras él también me pegaba”, continuó Moreyra, quien presta funciones en la comisaría Cuarta de Berazategui. El ataque del animal fue tan bestial que el damnificado sufrió serias heridas en las muñecas, los brazos y el bazo. Este último órgano fue el que más complicaciones tuvo. 

Mientras que el agresor se retiró con el can, Ramón fue trasladado minutos después en un patrullero, debido a la tardanza de la ambulancia, al Sanatorio San José, ubicado a pocos metros de su domicilio. Allí fue rápidamente atendido, y, si bien no quedó internado, se constató que una de las mordidas le había abierto el brazo, por lo que tuvo que recibir varios puntos de sutura. 

No obstante, las complicaciones aún estaban por llegar, y fueron graves: Moreyra sufrió una acumulación de sangre en el estómago. “Tengo una pelota de sangre en la panza”, comentó al respecto. Por ese motivo, además de utilizar una medicación específica, tiene que hacer reposo hasta el martes próximo, cuando será operado, tras lo cual deberá permanecer internado durante 48 horas. 

Indignado con la situación, el hombre, padre de dos hijos menores, indicó que realizó la denuncia y por ese motivo, su atacante, de 30 años, tiene una restricción perimetral. Sin embargo, aseveró que a él “nunca lo citaron a declarar”

Acerca del dueño del pitbull, dijo: “Nunca había discutido con él. Es el novio de mi vecina y con ella tampoco tuve ningún problema, de hecho nos saludamos cuando nos vemos”. Y agregó que su temor es que “este hombre usa al perro como un arma y puede matar a alguien”.