El sábado 8 de agosto, en Ruta 2 y San José, de Florencio Varela, un accidente vial terminaba con la vida de Ramona Fernández, y abría un capítulo de lucha y dolor para su familia. El responsable del hecho, un joven de 18 años, hijo de un importante abogado dueño de una cadena de bazares, no solo no paró para asistirla, sino que se dio a la fuga y se escondió en un conocido barrio cerrado de la zona, para finalmente entregarse en la Comisaría con un abogado. Casi dos meses después, allegados a la victima aseguraron a cronica.com.ar que el imputado pretende escapar nuevamente, radicándose en la provincia de Corrientes.

“Este asesino al volante la dejó agonizando y después estuvo sólo 40 minutos en la Comisaría, ahí declaró que no detuvo el auto ‘porque llevaba dinero’, como si la plata fuera más importante que la vida de mi mujer. A pesar de todo está libre y ahora quiere fugarse”, afirmó indignado el viudo de la mujer, Pablo Ayala que además confirmó: “Tenemos el dato cierto de que ya tiene casa y que se irá, es increíble que no existan restricciones sobre eso”.

Cabe mencionar que por el tenor de la declaración del joven, desde la UFI 7 se libró una orden de detención, que rápidamente fue denegada por el juez Julián Busteros, titular del Juzgado Penal N° 5 de dicha localidad. “Vamos a tratar de evitar esto de todas las formas posibles, no lo podemos permitir y no nos quedaremos de brazos cruzados”, enfatizó el viudo.

Ramona tenía un hijo de 9 años y acababa de reencontrarse con otra de 26.

“Estábamos pasando un momento muy feliz hasta que este energúmeno nos lo arrebató", expresó Pablo, esposo de Ramona, quien fue arrollada por un asesino al volante, a principios de mes. El conductor ni fue detenido, a pesar de que los familiares de la mujer presentaron pruebas suficientes. El accidente fatal tuvo lugar pocos días después que la víctima se reencontrara con su hija mayor, después de más de veinte años.

El hecho ocurrió cerca de las 19.30, cuando Ramona, de 48 años, se retiró de su vivienda, situada en el kilómetro 28 de la ruta 36. Iba a la casa de una vecina, ubicada a cien metros de su domicilio, donde trabajaba. Sin embargo, cuando cruzaba, con semáforo a favor, un Chevrolet Agile la embistió, y producto del impacto, su cuerpo se estrelló contra el asfalto a los veinte metros. No hubo nada que hacer.

El automovilista, identificado como Víctor Leguizamón, no detuvo su marcha, mientras Fernández agonizaba. "Este tipo fue a su casa, y luego se presentó en la comisaría 3ª de Florencio Varela, con su papá y su abogado. Pero a los pocos minutos se retiró, como si nada hubiese pasado", señaló Pablo.

“Estábamos pasando el mejor momento de nuestras vidas, ella estaba conociendo a su nueva familia y era feliz”, detalló el hombre. Es que pocas semanas antes del accidente, la víctima se había reencontrado con su hija mayor, luego de 26 años, y supo que tenía cuatro nietos. Por eso, Víctor reconoció: "Era un momento único, y este asesino le arrebató todos los sueños".

En estos meses hubo varias movilizaciones reclamando justicia por Ramona, aunque su familia asegura que vive una odisea, por la falta de respuestas: "Siento una impotencia e indignación enormes, y un descreimiento en la Justicia muy profundo, y al mismo tiempo el no saber cómo acompañar a mi hijo de 9 años, ni tampoco explicarle por qué su madre no va a estar más".