Boudou fue detenido por dos causas de corrupción. 

Amado Boudou pasó su primer día en prisión en estado de "shock", propio del ingreso a un establecimiento penitenciario, según un informe preliminar realizado tras someterlo a estudios médicos en el hospital de la cárcel de Ezeiza.

Al mismo tiempo, se conoció que Boudou apelará el lunes el rechazo a excarcelarlo del juez federal Ariel Lijo, en un intento por llegar a la Cámara Federal porteña.

El abogado de Boudou, Eduardo Durañona, lo visitó esta tarde en el hospital del penal, le llevó ropa y el lunes apelará el rechazo a excarcelarlo, con lo cual el debate por su detención llegará en la semana a la sala I de la Cámara Federal porteña, anticiparon fuentes del caso.

Boudou presentaba este sábado un "cuadro de shock", típico del ingreso a una cárcel, según el informe médico que hasta el momento arrojaba resultados normales, tanto para él como para el otro detenido en la causa por supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, su socio y amigo José María Nuñez Carmona.

Al finalizar los exámenes médicos, se elevará un informe final a las autoridades penitenciarias y se resolverá si queda alojado en la cárcel de Ezeiza o es trasladado a otro penal como Marcos Paz, aunque la pelea judicial por su excarcelación se retomará el lunes en los tribunales federales de Retiro, cuando su defensa apele el rechazo a excarcelarlo.

Al ser indagado este viernes por Lijo, poco después de quedar detenido, Boudou solicitó la excarcelación, la nulidad de su detención y recusó al magistrado.

Lijo rechazó la excarcelación mientras que el lunes resolverá el planteo de recusación en su contra para apartarlo del caso y dará vista a la querella de la Oficina Anticorrupción y al fiscal del caso Jorge Di Lello sobre el otro planteo de nulidad de la detención, explicaron fuentes judiciales.

Paralelamente el juez evaluará si extrae testimonios para investigar el origen de las imágenes de la detención de Boudou en su departamento, filtradas a los medios de comunicación.

La difusión de fotos y videos que mostraban al ex vicepresidente descalzo y en jogging a las 7 de la mañana en su departamento de Puerto Madero, adonde llegó a detenerlo Prefectura Naval, es uno de los argumentos usados para pedir apartar al magistrado del caso.

Por el rechazo a excarcelar a Boudou su abogado apelará ante los camaristas Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero, de la sala I de la Cámara Federal, donde la causa por enriquecimiento ilícito abierta en 2012 quedó radicada en noviembre de 2013, cuando llegó el primer incidente a revisión.

Ballestero y Bruglia deberán resolver si avalan la decisión de Lijo, quien encarceló a Boudou por supuesta existencia de riesgos procesales, peligro en el avance en la recuperación de activos que se consideran obtenidos ilícitamente y en base al fallo en el que la otra sala del Tribunal de Apelaciones, la dos, ordenó detener al ex ministro de Planificación Federal kirchnerista Julio De Vido, el 17 de octubre pasado.

Este fallo se basó en el voto del camarista Martín Irurzun quien amplió los motivos que pueden analizarse a la hora de dictar una prisión preventiva por encima del peligro de fuga o entorpecimiento a la existencia de "datos reales, concretos y objetivos que permitan razonablemente presumir que los lazos funcionales tejidos al amparo del acuerdo criminal se encuentran aún vigentes y pueden estar siendo utilizados en perjuicio de la investigación penal".

El fallo fue usado como argumento por Lijo en la orden de detención a Boudou y en su momento ese voto del camarista Irurzun fue acompañado por Bruglia, convocado como tercer voto para desempatar ante la oposición a encarcelar al diputado desaforado que mostró Eduardo Farah, el otro integrante de la sala dos.

Ahora, en el caso de Boudou, Bruglia deberá pronunciarse junto a su colega Ballestero y llamar a un tercer juez del Tribunal de Apelaciones en caso de no llegarse a un acuerdo.

Para el lunes se espera también que Lijo resuelva los otros dos planteos pendientes, su recusación y la nulidad de la detención.

Anoche rechazó excarcelarlo por entender que la pena prevista para los cargos de jefe de asociación ilícita y lavado de activos supera los ocho años de prisión, no sería de cumplimiento condicional y por la "complejidad de la maniobra investigada y su significación económica" con un "intrincado entramado societario diagramado para generar una opacidad en las transacciones y de esa manera disimular los movimientos de dinero y ocultar bienes y sus beneficiarios efectivos".

El recurso por la excarcelación de Boudou llegará a la Cámara en una semana complicada para la agenda de los tribunales de Retiro: el miércoles 9 se espera en una nueva declaración indagatoria a la ex presidenta Cristina Kirchner, citada por el juez federal Julián Ercolini en la causa Hotesur y ese mismo día será indagado otro supuesto testaferro de Boudou, Alejandro Vandenbroele.

Vandenbroele figura como titular del fondo de inversión "The Old Fund", que adquirió la imprenta Ciccone Calcográfica, en una operación que -según la acusación de Lijo- fue ideada por Boudou como supuesto jefe de una asociación ilícita junto a su socio Nuñez Carmona, para quedarse con contratos estatales para la impresión de moneda nacional.

Vandenbroele está citado para las 11 en el juzgado federal de Ariel Lijo, en el tercer piso de tribunales y la ex presidenta debe presentarse a las 10 en el cuarto, donde tiene su despacho Ercolini.

Un día antes, el martes, los dos detenidos Boudou y Nuñez Carmona y también Vandenbroele deberán asistir al juicio oral en su contra en la causa que también tramitó Lijo por los delitos en la venta de la imprenta Ciccone.

El Tribunal Oral Federal 4 los juzgaba excarcelados pero ante lo ocurrido, notificó que tanto Boudou como Nuñez Carmona deben ser trasladados por el Servicio Penitenciario Federal a la sala de audiencias, donde está previsto el inicio de las declaraciones testimoniales, que abrirán con Laura Muñoz, ex esposa de Vandenbroele y una de las principales denunciantes en la causa.