Se trata de Sergio Maciel (40), que fue indagado por la fiscal Silvia Borrone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 4 de ese distrito judicial, que le imputó el "homicidio doblemente calificado por mediar una relación de convivencia y violencia de género" sobre Verónica Cordary (37).

Ayer eran pareja, hoy víctima y asesino.
Ayer eran pareja, hoy víctima y asesino.

Fuentes judiciales informaron que asistido por una defensora oficial, el camionero se negó a declarar, tras lo cual seguirá formalmente detenido por ese delito -el cual prevé la prisión perpetua- mientras el juez de Garantías, Damian Véndola resuelve su situación procesal.

En tanto, la fiscal Borrone recibió en las últimas horas el testimonio de un compañero de trabajo del imputado que declaró que la tarde del domingo -minutos después de cometido el crimen-, Maciel lo llamó por teléfono y le dijo: "Ya lo hice".

Una fuente judicial explicó que según el testigo, en esa conversación, el acusado dijo: "Andá a ver a mi casa, porque si la maté, me mato."

A preguntas de la fiscalía, el testigo contó que ese mismo día, pero más temprano, Maciel le había dicho que iba a ir a ver a su ex mujer porque se había enterado que ella aparentemente "se estaba viendo con alguien".

En ese sentido, el compañero de trabajo del acusado confirmó la hipótesis principal de la fiscalía que apunta a que el móvil del femicidio fue que Maciel no aceptaba que su ex mujer tuviese una nueva relación.

Por otra parte, la fiscal Borrone acreditó que desde el 12 de octubre último pesaba sobre el imputado una orden de restricción perimetral de acercamiento a Cordary dispuesta por el juez Véndola a raíz de una denuncia por "amenazas y lesiones" efectuada por la mujer en otra de las fiscalías de Berazategui, agregaron los voceros.

Así fue el hecho

El crimen ocurrió alrededor de las 16 del domingo último, en el departamento B16 1° B de un complejo habitacional situado en avenida Dardo Rocha, entre calles 17 y 18, en el barrio CGT de dicho partido de la zona sur del conurbano, donde Cordary había residido junto a Maciel hasta unos cuatro meses atrás.

Según los investigadores, la mujer, oficial de la Policía Local de Berazategui, vivía actualmente con las cuatro hijas que tenía con el ahora acusado, quien, a su vez, residía por su cuenta en la misma zona.
Mientras las chicas se encontraban en la casa de su abuela materna, ubicada cerca de la escena del crimen, Cordary fue atacada en el interior de su departamento.

Maciel está imputado de haberse presentado en el inmueble y, en medio de una discusión, asesinar a su ex pareja con un cuchillo, tras lo cual abandonó el arma homicida en el lugar y escapó a bordo de un auto particular.

Fue el compañero de trabajo del acusado que declaró luego como testigo quien, después recibir un llamado telefónico de éste, se trasladó hasta el departamento, halló a la mujer apuñalada y llamó al 911.