Tres integrantes de la comunidad gitana fueron detenidos en la zona norte del conurbano bonaerense acusados de integrar una banda dedicada a asaltar a ancianos, a quienes engañaba con el “cuento del tío” utilizando a una chica de 17 años como “carnada”, informaron fuentes policiales.

Se trata de un hombre, su esposa y una joven quienes fueron apresados por personal de la comisaría 1a. de San Isidro tras una serie de allanamientos realizados en Vicente López, San Isidro y en la Capital Federal, y se los acusa de haber cometido al menos diez hechos.

Según la investigación a cargo de los fiscales del Área Criminal de San Isidro, Patricio Ferrari y Claudio Scapolán, la banda marcaba a sus víctimas, siempre mayores de edad, y luego las engañaba haciéndose pasar por amigos de sus hijos o hijas a quienes debían devolverle dinero, o bien como empleados de bancos que tenían que cambiar sus billetes.

Un investigador relató que la mecánica utilizada por la banda no es la tradicional del engaño telefónico, sino que utilizaba la modalidad de “timbreo” en busca de su víctima o la abordaba mientras caminaba desprevenida por la calle.

"Primero marcaban donde vivían los ancianos y averiguaban si tenían dólares o moneda extranjera. Iban a la casa e inventaban una historia que variaba depende del caso. Se hacían pasar por familiares de las víctimas o simulaban ser empleados bancarios y hacían un cuento para que los jubilados les dieran los dólares o euros que tenían guardados", señaló un jefe policial de la zona.

Además, en algunos casos, cuando notaban que el "cuento del tío" no funcionaba, ataban y reducían a sus víctimas para desvalijarlas, informó el investigador.

Los procedimientos fueron encabezados por personal de la comisaría 1a. de San Isidro, que contó con la colaboración de Prefectura Naval Argentina para realizar los allanamientos en la Capital Federal.

Los detenidos, todos ellos de la comunidad gitana, fueron identificados por los pesquisas como Martín Yancovich (39), quien sería el cabecilla de la organización; su mujer llamada Israel Milán Castillo (41); y una joven de 17 años que, según las fuentes de la investigación, era la utilizada como “carnada” para engañar a la. víctimas.

Durante los allanamientos realizados, la policía secuestró más de 150.000 pesos, más euros y dólares, como así también joyas, autos de alta gama, armas y documentación importante para la investigación.

Entre los vehículos secuestrados se encuentra en automóvil Renault Clío de color blanco que varias de las víctimas dijeron que era el que utilizaban los autores del robo.

Los investigadores determinaron que con el dinero que robaban a sus víctimas, la banda compraba autos e inmuebles que generalmente ponían a nombre de terceras personas.