Un hombre fue detenido como principal sospechoso del femicidio de Beatriz Inés González, quien fue hallada asesinada este miércoles al costado de la Ruta Nacional 9, en la localidad salteña de La Caldera, y tras quedar imputado se negó a declarar.

Se trata de un sospechoso de 27 años, quien para los investigadores fue la última persona que tuvo contacto con la víctima.

El sospechoso fue detenido entre los últimos minutos del jueves y los primeros del viernes, en medio de un allanamiento ordenado por el Juzgado de Garantías 3 de Salta realizado en el domicilio del acusado, en la zona norte de la capital de esa provincia.

 

El cuerpo de la víctima fue encontrado durante la mañana del miércoles a la vera de la Ruta Nacional 9, en cercanías del dique Campo Alegre y próximo a una urbanización de la localidad de La Caldera, a 22 kilómetros al norte de la ciudad de Salta.

A partir de allí, y bajo la dirección de la fiscal penal de la Unidad de Femicidios (UFEM), Mónica Poma, comenzó una exhaustiva y reservada investigación, que contó con el análisis de muchas horas de cámaras de seguridad públicas y privadas, además de las comunicaciones de la víctima.

A ello sumaron entrevistas a numerosos testigos y rastrillajes, lo que permitió identificar a una persona, que fue la última que estuvo en contacto con la fallecida, y con la cual habían acordado un encuentro.

 

Beatriz González fue hallada asesinada en la localidad salteña de La Caldera.

Así concretaron el allanamiento solicitado por Poma, y en el lugar secuestraron varios elementos de interés para la investigación, entre ellos, algunos pertenecientes a la víctima y un vehículo.

El acusado fue sometido el viernes a la audiencia de control de legalidad en el Juzgado de Garantías en turno, por lo que Poma lo imputó provisionalmente del delito de homicidio agravado por ensañamiento, alevosía, odio de género y por mediar violencia de género.

El sospechoso, por su parte, estuvo acompañado de una defensora oficial y se abstuvo de declarar tras conocer la imputación en su contra.

Luego, Poma solicitó la prisión preventiva del imputado, mientras cumplen numerosas medidas solicitadas para lograr el esclarecimiento del hecho.

 

La víctima, quien era oriunda de la vecina localidad de Vaqueros y fue reconocida por su hermana, por los tatuajes que tenía en su cuerpo, presentaba evidentes signos de violencia.

Ante el hallazgo, Poma se constituyó en el lugar y el cadáver fue trasladado al Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) para la realización de la autopsia correspondiente, con el fin de establecer la data y la mecánica de la muerte, que aún no trascendieron.

 

A su vez, en el lugar del hallazgo, la fiscal dispuso una inspección ocular y dio directivas al personal del CIF que llevó a cabo las tareas de campo, tras lo que inició una investigación en estricta reserva para tratar de dar con el o los autores del hecho.

Los médicos constataron que la víctima tenía el rostro desfigurado y lesiones en el tórax y en las manos, posiblemente provocadas en su intento de defensa ante el ataque sufrido.

La fiscal resaltó que familiares de la mujer le solicitaron, durante una reunión, la reserva de la identidad y de toda información personal relacionada a la víctima.

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