Por Fernando Vázquez
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Dos sanguinarios marginales que integraban una peligrosa banda que, provista de fusiles, se dedicada a consumar entraderas en el oeste del Gran Buenos Aires fueron detenidos por las autoridades policiales luego de diez allanamientos.

Los individuos, que tienen 36 años, resultaron apresados en las localidades bonaerenses de Virrey del Pino y de San Justo, en el partido de La Matanza. El grupo era buscado por haber concretado al menos dos robos bajo esa modalidad y en uno de ellos, ocurrido en Haedo, lograron herir de bala a un oficial del Comando Patrulla (CP) de Morón.

Los voceros judiciales revelaron que uno de los malvivientes, de 36 años y conocido con el apodo de El Gordo, fue capturado por pesquisas de la Dirección Departamental de Investigaciones de Morón como saldo de un procedimiento realizado en una finca situada en la calle Enrique Muiño sin número, en el denominado barrio Roberto Arlt, a la altura del kilómetro 47 de la Ruta Nacional Nº 3, en Virrey del Pino. Al forajido, que aparece sindicado como uno de los responsables materiales de los atracos, se le incautaron aparatos de telefonía celular.

Por su parte, el restante involucrado, de igual edad, culminó apresado tras un operativo llevado adelante en una vivienda ubicada en Terrada al 4400, en San Justo, donde los servidores públicos hallaron dos fusiles Savage calibres 250 y 308, un revólver 32 largo, una pistola 9 milímetros (robada en La Matanza) y 14 plantas de marihuana.

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, ambos fusiles habían sido sustraídos en jurisdicción de Lomas de Zamora.

Otros dos miembros de la gavilla permanecen prófugos y son buscados de manera intensa por los investigadores.

Varias diligencias

Trascendió que las diligencias comenzaron a raíz de un asalto que sucedió en Ituzaingó, cuando estos delincuentes, luego de haber copado un inmueble, huyeron a bordo de una camioneta Toyota Hilux.

Sin embargo, el asalto de mayor trascendencia que se adjudica a los malvivientes se registró el 8 de septiembre pasado y tuvo como escenario una casa en Constitución al 400, en Haedo, oportunidad en la que, en un tiroteo, hirieron en el hombro izquierdo al oficial Lucas Julián Rodríguez, del Comando Patrulla (C.P.) de Morón, quien se cree, según dijeron testigos, que habría sido agredido con un arma larga automática, presumiéndose que fue atacado con uno de los fusiles secuestrados. Intervinieron en la causa la doctora María Laura Cristini, fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2 de Ituzaingó, y el Juzgado de Garantías Nº 4 de los tribunales de Morón.

Fuente: Crónica