Carlos Daniel Robledo, de 20 años, vio que Timoteo Tintilay frenó su taxi para comprar en una panadería y lo increpó para robarle el auto, pero la víctima se resistió y se subió al capot. El delincuente inició la marcha a gran velocidad y tras conducir unas 15 cuadras, cruzó un semáforo en rojo y chocó contra otro auto en el barrio porteño de Boedo.

Tintilay murió tras salir despedido e impactar con el asfalto; mientras que el sospechoso fue detenido cuando quiso escapar a pie e intentó robar una motocicleta, pero al no poder encenderla la dejó tirada. Todo fue registrado por las cámaras de vigilancia de la zona.

La Justicia tenía registros de los antecedentes de este ladrón, quien había robado una moto el mes pasadofue liberado 24 horas después.

Ocurrió el pasado 8 de diciembre. Robledo, domiciliado en la localidad bonaerense de Villa Fiorito, fue detenido en la esquina de Chacabuco y Adolfo Alsina, barrio de Monserrat, mientras empujaba una motocicleta Honda XR 250.

Ante los policías que lo demoraron, admitió que no tenía la documentación de la moto y a los pocos minutos, un joven de 25 años se hizo presente en el lugar y aseguró ser el dueño del rodado, que había sido sustraído en Perú e Hipólito Yrigoyen, donde estaba estacionado.

Por ese robo, el Juzgado Criminal y Correccional 5, a cargo de Manuel de Campos, ordenó la detención de Robledo y un día después dispuso su liberación de la Comisaría Vecinal 1D donde estuvo alojado, informaron fuentes policiales.

“¿Hasta cuándo? La puerta giratoria de la Justicia se cobró una nueva víctima. Un taxista que se detuvo en Boedo fue abordado por un delincuente e intentó resistirse al asalto, para proteger su fuente de trabajo”, tuiteó al respecto Marcelo D´Alessandro, ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.